Barcelona/Madrid (EFE).- El Gobierno ha decidido no retirar ninguno de los dos decretos sobre vivienda que se van a votar este viernes en el Congreso después de que Junts le hubiese pedido esa retirada o, de lo contrario, votará en contra de los mismos y no serán convalidados.
Fuentes del Ejecutivo han señalado que eso es lo que ha acordado el Gobierno de coalición después de ese ultimátum dado por la ejecutiva de Junts.
Argumentan que se ha trabajado durante meses en ellos para acomodar la visión de los distintos grupos parlamentarios y construir un consenso que esté a la altura de las demandas y las necesidades de la ciudadanía.
Los decretos, afirman, contienen medidas eficaces para frenar la especulación, poner coto a los fondos buitre, facilitar el acceso a la primera vivienda, fomentar los alquileres asequibles y frenar los desahucios sin dañar a los pequeños propietarios.
El Ejecutivo subraya que la utilidad de estas medidas se ha demostrado este mismo jueves, cuando el decreto ya en vigor ha servido para evitar que una vecina de Barcelona perdiera su casa.
Sánchez afirma que no dará un paso atrás
Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado tras la petición de Junts de que retire los dos reales decretos sobre vivienda, que el Gobierno no va a dar ni un paso atrás, y subraya que esa formación política se retratará en el Congreso junto al PP y Vox.
Sánchez, en un mensaje en la red social X, ha salido al paso de esa petición de Junts y ha recalcado que «ha llegado la hora de la verdad».
«PP, Junts y Vox, deben elegir: o están con la mayoría social o con los especuladores. Mañana, su voto les retratará ante generaciones enteras», añade.
Este Gobierno no va a dar un paso atrás en su lucha por el derecho a la vivienda.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) October 1, 2026
Los decretos que hemos presentado sirven para frenar la especulación, facilitar el acceso a la primera vivienda, fomentar los alquileres asequibles y frenar los desahucios, como hemos visto hoy…
El jefe del Ejecutivo afirma que los decretos sirven para frenar la especulación, facilitar el acceso a la primera vivienda, fomentar los alquileres asequibles y frenar los desahucios».
Los partidos definen su postura
Ante esta situación, el Gobierno considera que ha llegado la hora de que PP, Vox y Junts se retraten y demuestren si, en materia de vivienda, están con la ciudadanía o con los especuladores, con las clases medias y trabajadoras o con las élites.
«España -han señalado las fuentes- ya no puede esperar más. Necesita soluciones y una política de vivienda valiente».
Por ello, agradecen la responsabilidad y el compromiso que creen que han demostrado ERC, EH Bildu, PNV, Podemos, BNG y CC tras anunciar que votarán a favor de mejorar la vida de millones de personas.
Entre esos partidos, el PNV y Coalición Canaria habían avanzado su voto favorable al decreto con el grueso de las medidas pero no al que incluye la renovación automática de los alquileres.
El ultimátum de Junts
Junts per Catalunya aseguró que le pediría al Gobierno retirar los dos decretos de vivienda antes de su votación y que, si el ejecutivo central no lo hacía, votaría en contra de los dos, abocándolos al fracaso.
Esta es la decisión que ha tomado «por unanimidad» la ejecutiva de Junts, reunida este jueves de forma telemática desde las 21.00 horas para fijar su posición, según ha informado el partido en un comunicado.
Aunque el comunicado no precisa el sentido del voto del grupo que lidera Miriam Nogueras, fuentes de la dirección de Junts sí concretaron que, si el ejecutivo de Pedro Sánchez mantenía los dos decretos, sus diputados votarán en contra.

Los decretos de vivienda
El primer decreto incluye medidas de protección ante los desahucios hasta el 31 de diciembre de 2030, limitaciones a la compra especulativa de vivienda hasta el 31 de diciembre de 2028, la regulación del alquiler de temporada y habitaciones, la imposición de un 10 % de IVA a los pisos turísticos, deducciones fiscales a los inquilinos y bonificaciones a los pequeños propietarios. Tanto el PNV como Coalición Canaria estaban dispuestos a apoyarlo, con lo que la llave de la votación estaba en manos de Junts.
El segundo decreto consta de un único artículo que establece la renovación automática de los contratos de alquiler y, en este caso, tanto el PNV como Coalición Canaria ya habían avanzado su voto negativo al mismo.
Junts considera que «muchas de las medidas» contenidas en los decretos «provocarán el efecto contrario del que pretendían», reduciendo la oferta de alquiler, incrementando los precios y «dificultando aún más el acceso a la vivienda a las personas con menos capacidad económica», y que tampoco servirán para parar «a los fondos buitre».










