Madrid (EFE).- El Consejo de Ministros ha aprobado este martes los dos reales decretos ley de vivienda con incorporaciones «muy positivas» que mantienen la esencia de los que decayeron el viernes porque las circunstancias que los hacían imprescindibles no han cambiado, ha afirmado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
«Si la mayoría del Parlamento como sucedió el pasado viernes da la espalda a la ciudadanía en uno de los asuntos que más preocupa a la ciudadanía, como es el acceso a la vivienda, entonces la ciudadanía debe elegir un nuevo Parlamento y hasta que eso suceda el Gobierno va a continuar gobernando», ha apuntado tras dar la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
Ante la convocatoria de unas elecciones generales para el 29 de noviembre, Sánchez ha insistido en su comparecencia que se ha hecho mucho en vivienda pero hay que hacer mucho más y para eso necesitan una mayoría diferente en el Congreso de los Diputados.
En este sentido, ha recalcado que son medidas «de puro sentido común» y de «humanidad que unen a los pequeños propietarios y a los inquilinos y ponen «pie en pared» a los fondos buitre.
Pide el apoyo de los grupos para sacar estas 21 medidas
Sánchez ha subrayado que son medidas «de sentido común» que protegen a los vulnerables y ponen orden en un mercado «disfuncional» en el que hay mucha especulación y ha pedido a los grupos que convaliden estos decretos en la Diputación Permanente.

Parece previsible que en ésta saldrá adelante el que recoge la mayor parte de las medidas y no así el que incluye la prórroga automática de los alquileres, que plantea un «debate ambicioso».
Principales novedades de los decretos
Como novedad, el Gobierno incorpora una línea de financiación de 10.000 millones euros con préstamos de hasta 50.000 euros sin intereses para quienes quieren adquirir su primera vivienda que será gestionada por el ICO e intergeneracional, no solamente para jóvenes.
Estas 21 medidas, ha explicado, van a facilitar el acceso a la vivienda y también a la compra permitiendo a inquilinos desgravarse parte de lo que de lo que pagan del alquiler en su declaración de la renta. Como ejemplo, en el caso de un alquiler medio de 800 euros, supone una deducción de casi 1.000 euros. Además se dan incentivos fiscales a los pequeños propietarios que alquilen su casa a precios asequibles.
Además, se recogen 280 millones de euros en avales para fomentar la construcción industrializada de vivienda para acortar los plazos y elevar la oferta. Además, se dispone un fondo de «impacto social» de 400 millones para ayudar a proveedores de vivienda social.
Por su parte, la empresa pública Casa 47 va a adquirir «miles» de inmuebles provenientes de la Seguridad Social que van a destinarse a vivienda.
También se prorrogan hasta dos años los contratos de alquiler de quienes están al corriente de pago, se limitan la subidas del alquiler y se fijan reglas sobre cuándo se terminan y en qué casos el propietario puede recuperar su casa.
Además, tal y como se recogía en los otros dos decretos, se regula el alquiler de temporada y por habitaciones, se limita la compra de vivienda por parte de «fondos buitre», se vinculan los beneficios fiscales de las socimi al alquiler asequible y se pone un IVA a los pisos turísticos.
Estas medidas no van a resolver por sí solas el problema
Sánchez ha reconocido que estas medidas por sí solas no van a resolver el problema de la vivienda porque para hacerlo hay que impulsar una intervención de forma mucho más firme del mercado y continuar construyendo «cientos de miles de viviendas más», en especial públicas y asequibles.
El presidente ha recalcado que el mercado exige de una «intervención rotunda» por parte de los poderes públicos, que el Gobierno no tira la toalla y que no va a permitir que haya ningún desahucio más como el que sufrió Maricarmen Abascal o como los que se han sucedido después.
«Es un buen paquete de medidas para mitigar la crisis de la vivienda», ha añadido.

Línea de financiación dotada con 10.000 millones de euro
Sánchez ha anunciado una línea de financiación dotada con 10.000 millones de euros para la concesión de préstamos de hasta 50.000 euros sin intereses para quienes quieren adquirir su primera vivienda.
Según ha detallado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, se trata de una línea de financiación que gestionará el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y que será intergeneracional, ya que no solo estará dirigida a jóvenes.
Además, ha apuntado que Casa 47, la nueva empresa estatal de vivienda y suelo, va a adquirir «miles de inmuebles» de la Seguridad Social para destinarlos a viviendas.
Sánchez ha defendido que son medidas «de sentido común» que protegen a los vulnerables y ponen orden en un mercado disfuncional en el que hay mucha especulación y ha pedido a los grupos políticos que con sus votos convaliden estos decretos en la Diputación Permanente, ya que «estamos hablando de una cuestión de humanidad».
Respetar «el derecho constitucional» a convocar huelga general
Sánchez ha afirmado que respeta «el derecho constitucional» a convocar una huelga general que van a ejercer CCOO y UGT en las próximas semanas por el derecho a la vivienda y salarios dignos.
Asegura que en «una cuestión que afecta a muchos trabajadores, como es el acceso a la vivienda, desde el Gobierno lo único que podemos hacer es respetar ese derecho constitucional».
«El Gobierno no tiene nada que decir al ejercicio de un derecho constitucional como es el derecho a la huelga por los motivos que consideren los sindicatos», ha dejado claro.
Sánchez ha destacado que esta legislatura ha estado «plagada de movilizaciones y concentraciones, y ha recordado «el acoso que ha sufrido la sede central del PSOE», que, a su juicio, no contó «con rechazo contundente de la oposición».
Promete una intervención «mucho más firme» en vivienda
El presidente ha reconocido que las medidas incluidas en los dos decretos ley que ha aprobado el Consejo de Ministros, «por sí solas, no van a resolver» el problema de la vivienda y ha abogado por «impulsar una intervención de forma mucho más firme».
Así lo ha anunciado en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros en la que el Gobierno ha aprobado, con incorporaciones «muy positivas», los dos decretos de medidas en materia de vivienda que fueron rechazados por el Congreso de los Diputados la semana pasada.
En su opinión, más allá de esos dos decretos, es necesaria una intervención «mucho más firme» en el mercado de la vivienda, «un mercado que claramente no funciona».
Por ello también se ha comprometido a «continuar construyendo cientos de miles de viviendas más, en especial públicas y asequibles» y ha insistido en que, a pesar de la convocatoria electoral, el Gobierno «ni tira la toalla ni deja tirada a la gente».
Ningún desahucio más
«No vamos a permitir ningún desahucio más como el que sufrió Maricarmen o como los que se han producido después de decaer los decretos; ni durante lo que resta de legislatura, ni espero que en la siguiente, si nos dan una mayoría más rotunda», ha prometido.
Tras señalar que «hay muchos españoles esperando soluciones, no solo quienes acampan en plazas y se manifiestan, ni tampoco los manifestantes, sino miles de ciudadanos que esperan el coraje a hacer frente a los poderosos», ha pedido también el apoyo de los grupos parlamentarios a los dos decretos aprobado hoy, cuando se voten en la Diputación Permanente.
Ha defendido que las medidas que contienen son «de sentido común» y que dan «tranquilidad y estabilidad tanto a inquilinos como a pequeños propietarios», al tiempo que «protege a los más vulnerables» y «empieza a poner orden en un mercado disfuncional, con mucha especulación, que exige una intervención rotunda de los poderes públicos».
Sánchez se ha mostrado convencido de que la convalidación de esos decretos es «cuestión de humanidad» y ha comparado la, a su juicio, necesaria intervención en el mercado de la vivienda, con la que ha llevado a cabo su gobierno esta legislatura en el mercado eléctrico.
El presidente ha manifestado asimismo su «indignación» porque el pleno del Congreso derogara el pasado viernes dos decretos de vivienda muy similares a los que hoy ha vuelto a aprobar el Ejecutivo y ha criticado que las comunidades y ayuntamientos del PP no apliquen la ley de vivienda.
«Mientras construimos y las comunidades y los ayuntamientos se deciden a utilizar los instrumentos de la ley de vivienda y actuar, el Gobierno no puede rendirse y dejar a la gente sin protección», ha argumentado.










