Mérida (EFE).- El expresidente de la Diputación de Badajoz Miguel Ángel Gallardo, ha recurrido la sentencia que le condenó a 18 años de inhabilitación por delitos de prevaricación administrativa relacionados con el contrato de David Sánchez al entender que ni hay pruebas de cargo ni existió «un plan preconcebido, ordenado y dirigido» para tal fin.
«Negamos categóricamente que Miguel Ángel Gallardo decidiera, solo o en unión de otros, la creación del puesto con vista a adjudicárselo a David Sánchez», recoge textualmente el recurso de apelación presentado por el abogado del expresidente de la institución provincial ante el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura.
Además de pedir la absolución para Gallardo, el letrado insta a no permitir que se abra un nuevo procedimiento por un tercer delito -similar a los dos anteriores- relacionado con la plaza de ‘jefe de sección de actividades transfronterizas’, que fue adjudicada a Luis Carrero, amigo personal del hermano del presidente del Gobierno, también en la Diputación de Badajoz.
Nueva denuncia contra él
La asociación HazteOir, una de las acusaciones populares en la causa a David Sánchez por su contratación, ya ha presentado una nueva denuncia por presunta prevaricación administrativa contra Gallardo en relación con el proceso de creación de esta plaza que recayó en Carrero.
Esta denuncia responde al hecho de que en la causa seguida en la Audiencia de Badajoz no fue investigado Gallardo sobre la plaza de Carrero. De hecho, la Audiencia reservó expresamente la posibilidad de que se iniciaran acciones a este respecto.
Según se expone, y en referencia a la sentencia, los hechos «indubitablemente acreditados» no conducen «inexorablemente ni con una razonabilidad prevalente al resultado alcanzado y los que sí podrían hacerlo distan, y con mucho, de hallarse demostrados».
Gallardo fue condenado a nueve años de inhabilitación por la creación y concesión de la plaza de ‘coordinador de los conservatorios’ pacenses, que recayó en David Sánchez, y a otros tantos por la modificación de este puesto en ‘jefe de la Oficina de Artes Escénicas’.
En su escrito, de medio centenar de folios y al que EFE ha tenido acceso, la defensa asevera que Gallardo no solo no conocía a David Sánchez en 2016 (año de la creación de la plaza) sino que «ni siquiera sabía de su existencia» y que la relación posterior entre ambos fue estrictamente profesional.










