Madrid (EFE).- El Gobierno ha expresado su respeto a la decisión del Tribunal Constitucional de rechazar el recurso del Defensor del Pueblo contra la suspensión cautelar del derecho al voto a nacionalizados por la ley de nietos y sigue confiando en que finalmente el Tribunal Supremo avale su derecho constitucional a votar.
Fuentes del Ejecutivo recuerdan que el Constitucional ha desestimado el recurso de amparo considerando que la vía judicial sobre este conflicto no está agotada ante el Tribunal Supremo, y hacen hincapié en que el tribunal de garantías basa su decisión en motivos de procedimiento sin entrar, como el Supremo hasta ahora, en el fondo de la cuestión.
En este sentido, el Gobierno sigue defendiendo que todos los «nacionales españoles», según las fuentes, tienen derecho al voto «el más sagrado en democracia» como recoge la Constitución.
Y por ello confía en cuando el Supremo adopte una decisión definitiva sobre este asunto aclare que no es posible suspender «masivamente» el derecho al voto con una medida cautelar sin sentencia firme y sin audiencia a los afectados.
También reitera su opinión de que no puede haber «ciudadanos de segunda categoría» con diferencia de derechos.
El Constitucional ha rechazado el recurso del Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, al entender que es prematuro, porque todavía no se ha agotado la vía de la jurisdicción ordinaria.
El Tribunal Supremo dio un plazo a los afectados para personarse y formular alegaciones, el cual termina este jueves.










