Madrid (EFE).- Las seis universidades publicas madrileñas, que conforman la Coordinadora en defensa de la Universidad Pública, han convocado una huelga general los días 4 y 5 de noviembre y han advertido que «no se van a callar» ante su «asfixia económica» y la criminalización de sus protestas.
Así lo han trasladado desde la plaza mayor de la Universidad Autónoma de Madrid el bloque interuniversitario —conformado por la UAH, UAM, UCM, UC3M, UPM y URJC— en una rueda de prensa donde han criticado la «estafa» del Gobierno regional para «orquestar una estrategia de infrafinanciación deliberada».
Por ello, la Coordinadora en defensa de la Universidad Pública, que agrupa a las seis universidades de la Comunidad de Madrid ha convocado una huelga universitaria para los próximos 4 y 5 de noviembre, que se suma a la huelga indefinida en la Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Formación Profesional en Madrid.
Un presupuesto estancado
Bajo la advertencia de que «no se van a callar» ante los intentos de criminalizar sus protestas, los convocantes denuncian la «asfixia económica» que sufre la educación superior madrileña «para llevar a las instituciones a la bancarrota, degradar el servicio público y empujar al alumnado hacia las universidades privadas».
Según los huelguistas, el presupuesto destinado a las universidades sigue estancado en el 0,4 % del PIB regional, muy lejos del 1 % que exige la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) y por debajo de las medias nacional (0,75 %) y europea (0,92 %).

Esto deriva en que las instituciones se basen en un «modelo mercantilista dependiente de la financiación empresarial», por lo que, junto a la «asfixia financiera», el movimiento universitario justifica la huelga en «la vulneración de sus derechos políticos y el aumento de la represión».
Apoyo a la huelga de Infantil, Primaria y Secundaria
El «desmantelamiento» universitario, subrayan, forma parte de un «ataque estructural» que atraviesa todas las etapas educativas y sociales con lo que han mostrado su apoyo a la huelga indefinida que sostienen los docentes madrileños de Infantil, Primaria y Secundaria desde el 14 de octubre.
Asimismo, vinculan su lucha a la crisis de la vivienda y apoyan la huelga general del 11 de noviembre, recordando que «no hay educación sin vivienda» y que resulta imposible estudiar o enseñar sin un hogar digno frente a un «sistema rentista».
De cara a los paros, los sindicatos y asambleas estudiantiles han diseñado un calendario de acciones que arrancará el próximo 28 de octubre con una concentración frente a la Consejería de Educación. Durante la semana de la huelga, llevarán a cabo la iniciativa «La Uni en la calle», sacando las clases fuera de las aulas físicas para visibilizar su labor.
Las movilizaciones culminarán el 5 de noviembre con una gran asamblea ciudadana a las 15:00 horas en la plaza del Museo Reina Sofía, que servirá de antesala para la manifestación central programada a las 18:00 horas.









