Toledo (EFE).- La cifra de fallecidos en el accidente ferroviario de Urda (Toledo) ocurrido este miércoles pasado asciende a 69, tras la muerte de uno de los heridos que estaba ingresado, según ha informado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, al término de la reunión de seguimiento y coordinación de la emergencia en el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi).
En una comparecencia este jueves ante los periodistas junto con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el jefe del Ejecutivo castellano-manchego ha señalado que de los 110 heridos, 60 han recibido ya el alta médica y 50 permanecen hospitalizados en distintos centros. Además, ha resaltado que de los 15 heridos en código rojo, los cuatro que presentaban mayor gravedad están evolucionando de manera positiva.
Los servicios movilizados para atender esta catástrofe bajo la coordinación de Emergencias de la Consejería de Administraciones Públicas llegaron a 1.300 efectivos y sólo en medios sanitarios actuaron 150 medios terrestres entre ambulancias, UVI, soportes vitales básicos y 7 helicópteros, en los que se pudieron hacer hasta 8 transfusiones de sangre en vuelo, ha continuado García-Page.
El presidente regional, que ha incidido en que la catástrofe ha dejado «en estado de shock» a toda España, ha explicado que el proceso ahora pasa por la identificación de los fallecidos, «que lleva su propio protocolo, muy estricto».
En este contexto, ha señalado que se está cumpliendo con la ley «de forma rigurosa» y ha mandado un mensaje de ánimo a las familias.
Del mismo modo, ha indicado que en los trabajos que han llevado a cabo los bomberos, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y los técnicos durante la noche «han aparecido más restos humanos», por lo que también habrá que proceder a su identificación.
«Razonablemente optimistas» por la evolución de los heridos
García-Page ha añadido que las labores este jueves en el lugar del accidente se centrarán en «movimientos de grúa», especialmente «sobre el vagón que queda volcado», aunque ha dicho que no cree que pueda haber más fallecidos debajo.
«Lo digo con prudencia, y estamos también razonablemente optimistas de que la evolución que se va a producir de los heridos sea en sentido positivo. Mejor, desde luego, de lo que preveíamos ayer por la noche», ha apostillado.

El jefe del Ejecutivo autonómico ha mostrado su agradecimiento «a toda la gente que a título personal se ha volcado, empezando por el récord absoluto de donaciones», -más de 2.000 registros en el área sanitaria-, al tiempo que ha animado a la ciudadanía a seguir donando en los próximos días, ya que «se va a seguir necesitando sangre».
Además, ha hecho extensivo este agradecimiento a los 1.300 efectivos movilizados y ha destacado «la enorme coordinación».
«Ahora lo más importante es acompañar también a las familias de las víctimas mortales y de los heridos», ha concluido.
En la reunión, que ha tenido lugar en el Cecopi, en Toledo, también han participado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y el de Transportes, Óscar Puente.










