Madrid (EFE).- La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal que funcionaba como red logística para el tráfico internacional de cocaína y organizaba convoyes de vehículos para trasladar la droga desde el sur de España hasta dos naves ubicadas en la Comunidad de Madrid.
La Policía ha dado a conocer este martes el resultado de esta operación, que se ha saldado con 12 detenidos, todos ellos en prisión provisional por orden del juez.
En los registros de las naves ubicadas en la Comunidad de Madrid, en concreto en las localidades de Alcobendas y Fuente el Saz, los agentes intervinieron un subfusil automático con cargadores y munición, dos armas de guerra, más de tres toneladas de cocaína y un millón de euros.
La investigación comenzó hace alrededor de dos años pero en julio de 2025, a través de los canales de colaboración con Suecia, Polonia y Portugal a raíz de una aprehensión en un camión procedente de España, se intensificó y se localizó el punto de carga de la droga en una nave industrial ubicada en Alcobendas.
Ese hallazgo permitió identificar una compleja infraestructura logística al servicio de entramados internacionales dedicadas al narcotráfico.
🚩Desarticulada una organización criminal dedicada al tráfico internacional de #cocaína con base logística en 2⃣naves de la Comunidad de #Madrid
— Policía Nacional (@policia) February 24, 2026
🔹Funcionaba como un prestador de servicios especializado en la recogida de #droga
🔹1⃣2⃣detenidos
🔹8⃣registros, en los que se han… pic.twitter.com/x2ULpSwZSX
Una red logística externalizada para el narco
La red actuaba como un auténtico prestador de servicios especializado en la recogida, almacenamiento, manipulación y posterior envío de la droga a sus propietarios, quienes ordenaban los transportes concretos hacia distintos países europeos.
Una vez recibida la orden, los investigados se desplazaban al sur de España para recoger la mercancía y regresaban a Madrid, donde contaba con las naves en las que, bajo la apariencia legal de actividad industrial, almacenaban la sustancia y la manipulaban para dividirla.
Posteriormente organizaban nuevos transportes terrestres en vehículos caleteados, es decir, con habitáculos ocultos específicamente fabricados para este fin, y optaban por un medio de transporte u otro en función de la cantidad de droga y del destino final.
Convoyes con máximas medidas de seguridad
Los desplazamientos se realizaban en convoy, con furgonetas de alquiler a nombre de terceras personas y turismos como lanzaderas y vehículos de seguridad, adoptando estrictas medidas de contravigilancia, pudiendo alertar de manera rápida de cualquier control policial.
Este ‘modus operandi’ quedó acreditado por una segunda aprehensión realizada a finales de enero en una autopista de Irún, cuando fue interceptada una furgoneta con destino a Países Bajos que transportaba 125 kilos de cocaína ocultos en una cavidad lateral.

El pasado día 13, los investigadores detectaron que la organización podría estar preparando un nuevo transporte. Tras un intenso dispositivo de vigilancia comprobaron cómo repetían el mismo patrón: alquiler de vehículos, desplazamiento al sur peninsular -en esta ocasión a una zona próxima a San Juan del Puerto (Huelva)- y regreso a Madrid tras alojarse varios días en los alrededores de Sevilla.
Un operativo con agentes del GEO
Se activó un amplio operativo policial con participación del Grupo Especial de Operaciones (GEO) culminando con la detención de los nueve integrantes de esta red criminal. Además, otros dos individuos fueron interceptados en un área de servicio cercana cuando trataban de abandonar el lugar. Posteriormente fue detenida otra persona más relacionada con esta actividad delictiva.
En la nave de Alcobendas se localizaron varios fardos de arpillera en el interior de una furgoneta y en una estancia del inmueble, con un peso total de 3.250 kilos de cocaína. También se intervinieron envasadoras al vacío, film industrial y otros efectos destinados a la manipulación y embalaje de la sustancia para que fuera más difícil de detectar en el transporte a los destinatarios.
En el registro de la nave de Fuente el Saz se halló un subfusil semiautomático, cargadores, munición y alrededor de 500 gramos de hachís ocultos en un falso techo.
Asimismo, tras obtener la correspondiente autorización judicial, se practicaron seis registros domiciliarios en los que se incautaron otros 25 kilos de cocaína, un vehículo caleteado, dos fusiles, chaleco antibalas, munición, dinero en metálico, y equipos informáticos y terminales móviles que se encuentran pendientes de análisis.
Posteriormente, el Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) encontró en otro de los vehículos una caleta que escondía en su interior dos armas largas y dos cortas, todas ellas con munición.
A los 12 detenidos se les investiga por delitos de pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, blanqueo de capitales y contra la salud pública.