Los reyes eméritos asistirán al funeral de Isabel II

Tanto el rey emérito como la reina Sofía comunicaron este lunes a la Casa Real su intención de acudir a las exequias, a las que también asistirán los reyes Felipe y Letizia.

El Gobierno recuerda que es Felipe VI quien representará a España en el funeral

El Gobierno ha evitado comentar la asistencia del rey Juan Carlos al funeral por la reina Isabel II que se celebrará el próximo lunes en la abadía de Westminster y ha recordado que España estará representada en las exequias fúnebres por el actual jefe del Estado, el rey Felipe VI.

Así lo ha manifestado la ministra portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, al ser preguntada si al Ejecutivo le incomoda la decisión del rey emérito de asistir al funeral.

«La delegación de nuestro país la encabeza el rey Felipe como jefe del Estado. El rey emérito atiende una invitación personal y nada tiene que decir el Gobierno de España», ha subrayado.

Los reyes eméritos asistirán al funeral de Isabel II
La ministra de Política Territorial y portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. EFE/Javier Lizón

Fuentes del Ejecutivo han informado de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (quien la próxima semana estará en Nueva York para participar en la apertura del nuevo periodo de sesiones de la Asamblea de la ONU), no formará parte de la delegación española.

Sí está pendiente de decidir si en Londres estará presente el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

El Gobierno evitar comentar cómo viajará el rey emérito

El Gobierno ha evitado comentar si el rey Juan Carlos viajará directamente a Londres desde Abu Dabi, donde reside actualmente, o parará previamente en Madrid, y se ha limitado a insistir en que es el rey Felipe quien, como jefe de Estado, encabezará la delegación española.

Serán las autoridades británicas las que señalen el lugar en que se sentará el rey Juan Carlos, si lo hará junto a su hijo, Felipe VI, o en otro lugar de la abadía, reservado a familiares o antiguos jefes de Estado.

La Embajada de España en el Reino Unido recibió este domingo una nota verbal del Foreign Office británico en la que se hacía llegar a las delegaciones diplomáticas de las monarquías de Bélgica, Dinamarca, Países Bajos y España las invitaciones para el funeral por la reina Isabel II y actos paralelos programados.

Las invitaciones están dirigidas a los jefes de Estado y ex-jefes de Estado -como es el caso del rey Juan Carlos- a sus esposas o esposos y al Príncipe heredero de Dinamarca.

La Casa Real se remite a lo que decida Londres en el protocolo de Juan Carlos I

La Casa Real confirmó este lunes que don Juan Carlos y doña Sofía habían comunicado su intención de acudir a las exequias después de recibir la invitación por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores británico.

De coincidir allí, sería la primera imagen juntos de Felipe VI y de su padre, el rey Juan Carlos, desde que hace dos años decidió fijar su residencia permanente en Abu Dabi.

Dos casas reales unidas por lazos familiares

La relación entre las dos casas reales es muy estrecha, ya que están unidas por lazos familiares, tanto por parte del rey Juan Carlos, que es pariente de Isabel II, como por doña Sofía, vinculada familiarmente al esposo de la soberana británica, el duque de Edimburgo, fallecido en 2021.

En la abadía de Westminster se congregará una importante representación de miembros de las casas reales de todo el mundo, así como relevantes dirigentes y líderes mundiales, como el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden.

La presencia simultánea en esta ceremonia de don Juan Carlos y su hijo, el rey Felipe, acaparará la atención después del último encuentro de ambos, el pasado mes de mayo en Madrid, tras una visita a Galicia del anterior jefe del Estado para participar en unas regatas, aunque en aquella ocasión no hubo imagen de ambos juntos.

Se da además la circunstancia de que el rey Juan Carlos tiene pendiente en el Reino Unido un procedimiento impulsado por su antigua amiga Corinna Zu Sayn-Wittgengstein, que la demandó civilmente por supuesto acoso e implicó al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) cuando lo dirigía Félix Sanz Roldán.