El pulso en JxCat por el futuro del Govern catalán ahonda la división en el partido

Barcelona (EFE).- El pulso interno que libran los sectores de JxCat por continuar o no en el Govern está ahondando la división en el seno del partido, hasta el punto de que el resultado que arroje la consulta de los días 6 y 7 de octubre puede acabar derivando en diferencias estratégicas irreconciliables.

Así lo reconocen diversas fuentes consultadas por Efe, que coinciden en señalar que el resultado de la consulta no está nada claro y la balanza puede acabar inclinándose hacia un lado u otro en función de la campaña de los próximos días.

Hoy martes puede haberse celebrado la última reunión del actual Govern, en la que el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha apostado por mantener la actual coalición, descartando un anticipo electoral, y ha hecho un llamamiento a todos sus consellers a seguir trabajando «al 100 %«, pero serán los militantes de Junts los que tomarán una decisión que se conocerá el viernes a las 17 horas.

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, acompañado por la consellera de Investigación y Universidades, Gemma Geis (i) y de la consellera de la Presidenncia, Laura Vilagrà (d), se dirige a la reunión semanal del Govern. EFE/Andreu Dalmau

Una parte significativa de dirigentes apuestan por pasar a la oposición tras la destitución de Jordi Puigneró como vicepresidente del Govern y la constatación de que ERC no ha cedido en ninguna de sus condiciones: fuentes de JxCat sitúan a Carles Puigdemont y Laura Borràs -además de sus respectivos entornos- en este flanco.

Miembros de la ejecutiva de JxCat afines a Borràs, como Aurora Madaula o Cristina Casol, han difundido un manifiesto en el que se aboga por pasar a la oposición: «Hemos de salir del Govern porque ya nos han echado», denuncian, en alusión a ERC.

Borràs, como presidenta de Junts, comunicará a la militancia cuál es su posicionamiento, previsiblemente a través de un vídeo a los afiliados, según fuentes de su entorno, que se ha movilizado activamente en redes sociales haciendo campaña por el ‘no’.

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (c), ha encabezado la reunión semanal del Govern. EFE/Andreu Dalmau

La posición del secretario general de JxCat, Jordi Turull, es una incógnita: antes del verano defendía continuar en el Govern, pero la negativa de ERC a hacer gestos de aproximación y la postura crítica con Aragonès de una figura emblemática del partido como Puigdemont lo han movido hacia posiciones más drásticas.

Puigdemont guarda silencio públicamente, si bien algunos miembros de su círculo, como Josep Maria Matamala, ya abogan por el ‘no’.

En el polo opuesto, se sitúan la mayoría de los consellers de JxCat, además de altos cargos y cuadros territoriales del partido, muchos de ellos procedentes de la antigua Convergència, o perfiles como el ex secretario general de JxCat Jordi Sànchez y sus afines.

A favor de mantenerse en el Govern

Estos sectores preparan -posiblemente para mañana miércoles- un manifiesto para exponer sus argumentos a favor de mantenerse en el Govern, aunque admiten que ERC «lo ha puesto difícil», porque tienen la sensación de que los republicanos «desean que JxCat se marche».

También votará ‘sí’ a seguir en el Govern el exconseller Joaquim Forn, según ha anunciado en un tuit compartido por David Saldoni, mano derecha de Turull, mientras que Xavier Trias no dirá si acepta ser alcaldable por Barcelona hasta que se resuelva la crisis.

Jordi Sànchez ha defendido en TV3 el ‘sí’ a seguir en el Govern, para evitar que la ruptura con ERC entierre por mucho tiempo la unidad del 1-O y para seguir trabajando «desde las instituciones» por los objetivos que defiende el partido, porque sin poder institucional su influencia sería menor.

La consellera de Acción Exterior, Victòria Alsina, ha participado en un acto en Girona a favor de la continuidad en el Govern, junto a alcaldes y concejales del partido en la provincia, mientras que el conseller de Economía, Jaume Giró, desde el Parlament, ha pedido «cabeza y corazón, pero también cintura», en defensa de la «estabilidad» del ejecutivo catalán.

A la espera del resultado de la consulta

La consulta se ha tratado durante unos minutos en la reunión del grupo parlamentario celebrada esta mañana y, según fuentes del partido consultadas por Efe, la dirección ha pedido a los diputados que sean «respetuosos» entre ellos durante la campaña.

Diversas fuentes consultadas por Efe reconocen el riesgo de fractura interna en el partido según el resultado de la consulta.

Si gana el ‘sí’ a continuar en el Govern, hay quienes pronostican que los sectores que más vehementemente han defendido romper con ERC -como Borràs y su entorno- tendrán motivos para dejar el partido, al interpretar que los perfiles de la antigua CDC han reconducido el rumbo de la formación hacia posiciones más moderadas.

También quedaría en una incómoda posición Puigdemont, ahora sin cargo orgánico pero aún líder venerado por su formación y que busca seguir influyendo desde Bélgica con el Consejo de la República.

En cambio, si gana el ‘no’, figuras como Jaume Giró -que sonó como posible vicepresidente del Govern- quedarían descolocadas y muchos cargos territoriales no entenderían el paso de dejar la Generalitat a las puertas de las elecciones municipales, en las que la operación para repescar a Trias como alcaldable podría frustrarse.

Una vía intermedia es la que ha apuntado Demòcrates de Catalunya, aliados de JxCat en el Parlament, que proponen una remodelación del Govern que «tenga como prioridad el desbordamiento democrático del Estado para avanzar en la implementación del mandato del 1-O».

Edición web: Marina González