Madrid (EFE).- La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, ha asegurado este martes que la ‘prioridad nacional’ que defiende su partido va en la línea de la dignidad de todas las personas aludida por el papa durante su visita a Madrid.
Millán ha negado en una rueda de prensa contradicciones entre el discurso sobre inmigración de Vox y la llamada a dar una respuesta al «trágico drama migratorio» que «mire a las personas» que hizo este lunes León XIV en su intervención ante la Cortes.
«Allí donde una persona es discriminada por su origen nacional, étnico, religioso o lingüístico, o por su condición económica o social, se vulnera gravemente el principio universal de la igual dignidad de todos los seres humanos», advirtió el pontífice.
Preguntada si la llamada del papa contradice la política migratoria de Vox y si el partido se siente aludido por ellas, la diputada ha respondido afirmando que comparten con el pontífice todo su discurso, incluida la defensa de la dignidad humana.
Y ha añadido que «la ‘prioridad nacional’ va precisamente en línea con la dignidad de todas las personas, especialmente de los españoles más vulnerables que están sufriendo en estos momentos las consecuencias de las políticas de puertas abiertas» debido a «una caridad y un buenismo malentendido por parte del Gobierno».
Vox dice que la contradicción la tiene el Gobierno
En su opinión, la contradicción la tiene el Gobierno, porque «se creía que podía utilizar las palabras (del papa) para blanquear sus política, pero la realidad es distinta».
Sobre las menciones de León XIV a la polarización política, Millán ha apuntado que sus afirmaciones interpelan a todos y «el que quiera entender que entienda», mientras que ha considerado una «falta de educación, de saber estar y de todo» la petición que le hizo la portavoz de Junts, Miriam Nogueras, para que hablara en catalán en su visita a Cataluña.
En su opinión, Junts tiene una «necesidad permanente de llamar la atención» y hubiera sido mejor que los diputados de este partido que «vive de extorsionar a los españoles» se hubieran quedado «en su casa».








