Gitanos rumanos en Bucarest, Rumanía, en una imagen de archivo. EFE/Aziza Burada

Los gitanos en la UE enfrentan cuatro veces más riesgo de pobreza que la población general

Viena (EuroEFE).- La mejora en el empleo y las condiciones de vivienda que han experimentado los gitanos en los últimos diez años no ha cerrado la brecha de discriminación y pobreza respecto al conjunto de la población, según un informe de la Unión Europea (UE) publicado el pasado jueves.

El riesgo de pobreza de las familias gitanas es cuatro veces más elevado, según la encuesta realizada por la Agencia de Derechos Fundamentales (FRA) de la UE entre más de 10.000 personas gitanas y nómadas de diez países de la UE, incluida España, y otros tres candidatos a entrar en el bloque (Albania, Macedonia del Norte y Serbia).

La conclusión es que la situación está lejos de cumplir los objetivos establecidos por la UE en el Marco Estratégico para los gitanos sobre igualdad, inclusión y participación de cara a 2030, excepto en el caso de la vivienda.

Según estimaciones de la Comisión Europea, aproximadamente seis millones de personas gitanas son ciudadanas o residentes de la UE, lo que las convierte en la minoría étnica más numerosa.

La esperanza de vida es ocho años menor que la del resto de la población general, una mejora respecto a los diez que arrojó un estudio de 2021.

También ha mejorado, si bien mínimamente, el porcentaje de gitanos en situación de pobreza: del 80 % en 2016 al 70 % del año pasado, cuando se realizaron las encuestas sobre las que se basa el nuevo informe.

‘Antigitanismo’ devastador

«Este informe muestra que el ‘antigitanismo’ continúa devastando las vidas de los gitanos y nómadas en la UE. Un mejor acceso a la vivienda y al empleo es una cosa, pero vivir una vida libre de discriminación y prejuicio es otra. No podemos aceptar avances marginales», denuncia la directora de la FRA, Sirpa Rautio, en el reporte.

Si bien es cierto que hay más gitanos con empleo -11 puntos porcentuales más que en 2016- y con mejor vivienda -14 puntos más, la brecha sigue siendo notable.

Sólo cerca de la mitad de las personas gitanas poseen un empleo remunerado, en contraste con el 75 % de la población general, mientras que el 36 % sintieron discriminación étnica al buscar trabajo, más del doble que en 2016.

Brecha de género, hacinamiento y falta de escolarización

Además, persiste una importante brecha de género que afecta especialmente a las mujeres gitanas, de las cuales únicamente trabaja el 38 %, frente al 69 % en el caso de los hombres.

Respecto a la vivienda, de nuevo alrededor de la mitad viven en hogares precarios o con déficit de saneamiento básico, muy por encima del promedio de la UE, que es del 18 %.

El hacinamiento sigue siendo un problema para la población gitana, ya que el 83 % vive en hogares con espacio insuficiente.

En cuanto a la escolarización, el porcentaje de niños gitanos que asisten a la escuela infantil sigue siendo muy inferior a la de los niños en general en la UE, un 53 % frente al 95 %, a lo que se suma que la mayoría asiste a colegios donde prácticamente todos los estudiantes pertenecen a la misma comunidad, evidenciando una profunda segregación.

Rautio advierte de que los países de la UE deberían «hacer mucho más para combatir el antigitanismo y la discriminación, y así garantizar que los gitanos y los nómadas puedan disfrutar plenamente de sus derechos fundamentales».

La situación de los gitanos españoles

La desigualdad y la discriminación social persisten para los españoles gitanos: El 94 % continúa expuesto a la pobreza, frente al 20 % de la población en general, según el informe de la FRA.

La conclusión es que los índices de pobreza de los gitanos en España son casi cinco veces superior al del resto de ciudadanos.

Se estima que alrededor de un millón de españoles son gitanos y gitanas, de los seis millones en la UE, lo que la convierte en la minoría étnica más numerosa.

Los menores son especialmente vulnerables, con un 96 % de los niños gitanos que siguen en riesgo de pobreza, en comparación con el 70 % de media de los países del estudio.

Respecto a la escolarización, el 78 % de los menores gitanos en España asisten a educación infantil, una bajada respecto al 86 % contabilizado en 2016 y muy por debajo del promedio del 53 % de los 13 países incluidos en el reporte.

Víctimas de marginación

Asimismo, los gitanos españoles continúan siendo víctimas de estigma y marginación, con un 26 % que denunció haber sufrido acoso motivado por odio y un 35 % que aseguraron haber sido discriminados en algún momento por su etnia.

Especialmente ocurre en el caso del empleo o la vivienda, donde el informe ha registrado que el 30 % de las personas gitanas en España sintieron un trato desigual en la búsqueda de ambos.

En referencia al trabajo, únicamente el 31 % de las personas gitanas en España tiene un empleo remunerado, bastante por debajo del promedio (54 %), lo mismo que si lo comparamos con el 71 % de la población general en España.

Del mismo modo, el 30 % de la población gitana carece de un hogar digno en España, mientras que siete de cada diez viven con más personas de las que el espacio permite para que las condiciones básicas de salubridad, comodidad y seguridad se cumplan.

En el caso de la falta de recursos y bienes básicos, la situación ha mejorado para la comunidad: en 2016, cerca de la mitad de españoles gitanos vivía en condiciones de privación material severa, frente al 25 % actual, 12 puntos porcentuales por debajo de la media europea.