Imagen de archivo de Federica Mogherini cuando era ministra de Exteriores de Italia, el 6 de marzo de 2014 en Roma. EFE/EPA/BRAMBATTI - PERI

La imputación de Mogherini golpea la credibilidad de la UE en «el peor momento» posible

Laura Zornoza |

Bruselas (EuroEFE).- La imputación de la antigua jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, por un caso de corrupción con fondos comunitarios ha vuelto a golpear la credibilidad e imagen de las instituciones europeas en «el peor momento» posible, según analistas.

La investigación destapada esta semana en Bruselas llevó este jueves a Mogherini a dimitir como rectora del Colegio de Europa, después de que se le imputaran cargos de fraude y corrupción en la contratación pública, conflicto de intereses y violación del secreto profesional.

También enfrentan los mismos cargos otros dos responsables italianos: Stefano Sannino, un alto cargo de la diplomacia europea actual, y Cesare Zegretti, un directivo del Colegio de Europa que Mogherini dirigía desde 2020 y hasta este jueves.

Más dañino que el ‘Catargate’

La indagación en su contra recuerda al caso de los presuntos sobornos a eurodiputados por parte de Catar y Marruecos en 2022 -conocido como ‘Catargate’– y, como ya sucediera entonces, supone una herida autoinfligida para una UE que lucha por mantener su relevancia en una escena internacional cada vez más polarizada.

Aquel caso fue mucho más espectacular, con el padre de una de las implicadas sorprendido mientras trataba de huir con cientos de miles de euros en una maleta.

Sin embargo, el de Mogherini puede hacer más daño a la imagen de la UE, ya que salpica a un organismo central en la arquitectura institucional europea -el Servicio Europeo de Acción Exterior- y a una de las universidades donde reciben formación de posgrado muchos futuros funcionarios de la capital comunitaria, el Colegio de Europa.

«Hay una suerte de complacencia de la élite europea, que se siente por encima de la ley«, lamenta en conversación con EFE Alberto Alemanno, fundador de la organización The Good Lobby.

Bajo el mandato de Borrell

Las sospechas de la Fiscalía Europea contra el Fraude (EPPO), que indaga en el caso, cobran relevancia por los caminos cruzados de Mogherini y Sannino (él comenzó su mandato como secretario general del Servicio Europeo de Acción Exterior justo después de la salida de ella) y por el hecho de que la Comisión Europea, de la que la italiana fue vicepresidenta entre 2014 y 2019, financie las actividades del Colegio de Europa del que ahora es rectora.

En el centro de la investigación está la adjudicación al Colegio de Europa del contrato para poner en marcha la Academia Diplomática de la UE en 2021.

Esa iniciativa la impulsó el eurodiputado socialista español Nacho Sánchez Amor, y tuvo entre sus principales valedores a Josep Borrell, alto representante de la UE mientras Sannino era secretario general.

Por el momento, ni Sánchez Amor ni Borrell han sido nombrados en la investigación y ninguno ha querido hacer comentarios.

El ex alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell (i), y el eurodiputado socialista Nacho Sánchez Amor (d), durante un acto en marzo en Badajoz.
El ex alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell (i), y el eurodiputado socialista Nacho Sánchez Amor (d), durante un acto en marzo en Badajoz. EFE/José Luis Real

La EPPO investiga si el Colegio de Europa fue informado de antemano sobre los criterios de selección del procedimiento de licitación para este programa para jóvenes diplomáticos y tenía motivos suficientes para creer que se les adjudicaría antes de que el Servicio Europeo de Acción Exterior publicase el anuncio de licitación.

El medio especializado en información europea Euractiv ha revelado, por ejemplo, que el Colegio de Europa había adquirido un edificio adicional en la ciudad de Brujas antes de conocerse quién se había hecho con la licitación para el piloto del proyecto, en la que compitieron otras cinco instituciones educativas.

Munición para los euroescépticos

Más allá del caso judicial, en el que se mantiene la presunción de inocencia de todos los implicados según la EPPO, la implicación de estas dos entidades dará munición a populistas y euroescépticos para atacar al proyecto europeo y cuestionar su credibilidad.

«¿La prestigiosa ‘escuela de perfeccionamiento’ de la UE para eurócratas está ahora bajo investigación por acceso privilegiado a licitaciones? Ni guionizado saldría así«, decía en redes Zoltan Kovacs, el portavoz del primer ministro húngaro, Viktor Orbán.

«Es curioso cómo Bruselas da lecciones sobre el Estado de derecho, mientras que sus propias instituciones parecen más una serie policíaca que una unión que funciona«, añadía.

El «peor momento» posible

Alemanno apunta a que el daño a la reputación del proceso de integración europeo es «irreversible» con un caso como este y lamenta que es «difícil imaginar un momento peor para que la UE enfrente un caso de integridad».

«Es Europa quien paga el precio más elevado de este tipo de revelaciones. En un momento tan delicado, cuando Europa está intentando tener una voz sobre la escena geopolítica, intentando jugar un papel en el proceso de paz en Ucrania e intentando defenderse de los ataques de Estados Unidos, todo esto daña a Europa«, dijo.

Para Alemanno, el caso pone de relieve la necesidad de que la Unión Europea se dote de un organismo específico, más allá de la Fiscalía Europea, con su propia policía y sistema judicial dedicado a investigar delitos relacionados con las instituciones.

Eso descargaría de responsabilidad al sistema belga, que fue pensado con un alcance nacional y no para investigar delitos que involucran, por ejemplo, fondos europeos.