Madrid (EuroEFE).- Un estudio sobre la política climática europea elaborado por Ecologistas en Acción considera que la revisión de la estrategia a largo plazo de la UE da prioridad «a la desregulación sobre la supervivencia climática» en lo que supone «una peligrosa desconexión entre la urgencia científica y la voluntad política».
El texto ‘Cuando el lobby fósil rebaja la ciencia: desregulación y captura corporativa en el giro climático de la UE hacia 2040’ analiza la evolución de la normativa climática europea y el impacto en las leyes ómnibus aprobadas a lo largo de 2025, comparando los avances del Pacto Verde Europeo durante el mandato 2019-2024 con la estrategia desplegada en el actual ciclo legislativo 2024-2029, marcado por el informe del político y economista italiano Mario Draghi sobre competitividad europea.
El texto señala que las recomendaciones científicas eran «óptimas a nivel climático, económico, social y laboral» pero el actual ciclo político «ha alterado el rumbo» hasta convertir el compromiso europeo en «una estructura de contabilidad creativa, más que en una hoja de ruta de descarbonización real».
Ecologistas en Acción publicamos 'Cuando el lobby fósil rebaja la ciencia: desregulación y captura corporativa en el giro climático de la UE hacia 2040', un informe que analiza la evolución de la normativa climática europea y el impacto de las leyes ómnibus aprobadas durante 2025.
— Ecologistas en Acción (@ecologistasenaccion.org) 29 de diciembre de 2025, 11:20
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Simplificación y leyes ómnibus
La UE formalizó este cambio, apunta, en marzo de 2025 mediante la Declaración de Budapest que consagró la desregulación «bajo el concepto de ‘simplificación'» en lo que representa «una continuidad con la ortodoxia económica de corte neoliberal» que plantea «riesgos significativos para la sostenibilidad ambiental».
Ecologistas en Acción recuerda que durante este año han sido aprobadas diez leyes ómnibus que modifican la normativa climática y ambiental al interrumpir la obligación de presentar informes de sostenibilidad, paralizar el reglamento de Diligencia Debida, posponer obligaciones ambientales relacionadas con baterías y simplificar requisitos sobre sustancias tóxicas, entre otras medidas.
Al renunciar a actuar «contundentemente», la UE «incumple su liderazgo internacional en el marco del Acuerdo de París» y además «envía una señal negativa a otros países al no realizar las medidas que exige internacionalmente», lamenta.
España
En el caso de España, la organización ecologista destaca que «no presenta objetivos específicos propios de reducción de emisiones» sino que se limita a asumir el objetivo europeo, aunque «debería alcanzar la descarbonización de su economía en el año 2040».
Además, el cambio de prioridades de la UE hacia la competitividad y la desregulación «afectará inevitablemente a la política climática española» a través de una revisión de todos los programas y paquetes normativos del anterior ciclo legislativo que, pronostica, se producirá en el tercer y cuarto trimestre de 2026.
Eso puede suponer la modificación de las normativas climáticas y, «sin una estrategia integral que anteponga la justicia social y la protección ambiental», el Estado «reproducirá el mismo sistema que nos ha llevado a la crisis climática actual», augura.


