París (EuroEFE).- La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, considera que los europeos cometieron «un grave error» al reducir su gasto en defensa y que las sacudidas del presidente estadounidense, Donald Trump, han puesto en evidencia que deben rearmarse pero no en un horizonte de 10 años, sino «ya».
«Tenemos que ser realistas y ver lo que está pasando», subrayó Frederiksen en referencia a los ataques del presidente estadounidense sobre Groenlandia, en una conferencia en el prestigioso centro universitario de Sciences Po de París junto al primer ministro groenlandés, Jens Frederik Nielsen, en el que ambos fueron aclamados de forma repetida.
Advirtió de que «si los europeos no son capaces de defenderse por sí mismos, al final acabarán pagando el mayor precio«.
A su juicio, los europeos se equivocaron al reducir su gasto militar y no sólo porque Rusia estaba haciendo lo contrario y se estaba preparando para atacar, como lo ha hecho en Ucrania, sino también porque el mensaje que enviaban a Estados Unidos era que preferían dedicar el dinero a otras cosas y que en caso de problemas contaban con que Washington les salvaría.
Lo más importante es rearmarse
En la actual situación, para la primera ministra danesa «lo más importante es rearmarnos, no para 2035 como se ha decidido en la OTAN» porque a la vista de lo ocurrido en los últimos días «será demasiado tarde».
Insistió en que no se puede construir su propia estrategia dependiendo de los demás, pero también en que los europeos «necesitamos alianzas fuertes» y a ese respecto dijo que le resultaba difícil de entender que Francia se oponga al acuerdo comercial UE-Mercosur porque «acercarnos a Latinoamérica es parte de nuestra estrategia», como también acercarse a Canadá, África o India.
La primera ministra repitió la idea de que «hay que hacer Europa más fuerte» y eso significa acelerar en el rearme, pero también mejorar la competitividad, controlar la inmigración, afrontar la transición ecológica y todo ello con una perspectiva social «equilibrada».

La enseñanza de Groenlandia
Según su análisis, una enseñanza de lo que ha ocurrido con la crisis sobre Groenlandia es que «nunca puedes comprometer los valores democráticos» y también que los europeos tienen que estar unidos para defender principios como la soberanía y unas relaciones internacionales basadas en reglas.
El primer ministro de Groenlandia explicó por su parte que la situación que viven es «seria», que tras los embates de Trump están «bajo fuerte presión» y que tratan de gestionar el miedo que se ha propagado entre la población.
Hizo hincapié en que lo que quieren los groenlandeses son socios que respeten la democracia y el Estado de derecho y que ahora «están mirando más a Europa» para la defensa de sus valores.
Y aunque señaló que la suya es una cultura diferente de las europeas, «quieren formar parte» de Europa.
En paralelo, aseguró que Groenlandia está dispuesta a «contribuir más» a la OTAN y que son conscientes de que tendrán que hacer más en el terreno de la seguridad en un mundo que está cambiando.
Recibidos por Macron
Frederiksen y Nielsen fueron recibidos después por el presidente francés, Emmanuel Macron, en el Palacio del Elíseo, en un nuevo gesto del jefe de Estado francés del apoyo de Francia a Dinamarca y Groenlandia, a su soberanía y a su integridad territorial.
La cita se produjo después de que haya bajado la tensión sobre la isla de soberanía danesa que había creado Donald Trump al señalar el presidente estadounidense que tenía intención de hacerse con su control porque lo consideraba necesario para la seguridad de Estados Unidos, ante las ambiciones que atribuía a China y Rusia.
Francia, como otros siete países europeos, reaccionó inicialmente con el envío de militares a Groenlandia para la realización de maniobras conjuntas y mostrar así que respondían así a la cuestión de la seguridad.
Más tarde, París propuso que se organizaran ejercicios militares allí en el marco de la OTAN, es decir con la idea de que Estados Unidos se implicara, en las que Francia estaba dispuesta a participar.
«Los acontecimientos recientes confirman que la situación en Groenlandia constituye una llamada de atención estratégica para toda Europa«, afirmó Macron en una declaración en el Elíseo junto a Frederiksen y Nielsen.
Y añadió: «Estamos profundamente comprometidos con el principio de soberanía e integridad territorial con todos nuestros socios de la Unión Europea, y Francia seguirá defendiendo estos principios de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas».
Dada la «crucial» importancia de la seguridad en el Ártico ante la presencia rusa, la influencia económica de China y las consecuencias estratégicas del acercamiento entre esos dos países, Macron subrayó que comparte «la necesidad de reforzar nuestra postura defensiva en el Ártico».
Macron reclama un mayo papel de la UE y la OTAN en el Ártico

Recordó que varios Estados europeos, incluida Francia, han comenzado a hacerlo en el marco de ejercicios conjuntos de resistencia, a petición de Dinamarca, y también apoya una mayor participación de la OTAN en el Ártico, mediante la «creación de una actividad de vigilancia reforzada«, a la que Francia está dispuesta a sumarse, dijo.
«La Unión Europea debe desempeñar plenamente su papel en estos esfuerzos, incluyendo la revisión de su estrategia para el Ártico este año«, declaró el presidente francés.
Tras expresar la solidaridad de Francia con Dinamarca y Groenlandia, el jefe de Estado francés expresó su deseo de «acelerar la implementación de la asociación estratégica firmada en 2023 entre la Unión Europea y Groenlandia».
«Esta asociación debe permitir el desarrollo de cadenas de valor sostenibles, en particular en el sector de las materias primas estratégicas«, explicó Macron, tras enumerar las cuestiones estratégicas a las que Europa, según él, debe prestar más atención para reafirmar la soberanía europea.
Citó, en concreto, la contribución europea «a la seguridad del Ártico, la lucha contra la injerencia extranjera y la desinformación en la lucha contra el cambio climático, y en una asociación privilegiada para el desarrollo sostenible y la reducción de las dependencias estratégicas».
Francia desea, en este marco, «profundizar» su relación con Dinamarca, y en particular con Groenlandia, que se basa «en una larga amistad alimentada por el interés de los científicos franceses» por la enorme isla ártica, la cultura inuit y la exploración polar.
En el contexto de esa «larga historia de ciencia y de amistad», Macron subrayó que Francia está dispuesta a colaborar con Dinamarca y Groenlandia en diversos aspectos, desde la seguridad hasta la cooperación económica en los ámbitos de la energía, la educación y la cooperación científica y cultural.
Macron recordó, por último, que el consulado francés en Nuuk ya está abierto y que el cónsul general, nombrado este mes, se instalará a principios de febrero para fortalecer la colaboración «en todas sus facetas».









