La comisaria europea de Igualdad, Hadja Lahbib (i), y la vicepresidenta ejecutiva y comisaria de Derechos Sociales, Roxana Minzatu (d), pronuncian un discurso sobre la respuesta de la Comisión a la iniciativa ciudadana europea «My Voice, My Choice», este jueves en Bruselas (Bélgica), EFE/EPA/OLIVIER MATTHYS

La Comisión Europea descarta un fondo de la UE para el aborto, pero sugiere recurrir a otros ya existentes

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea descartó este jueves un fondo específico para ayudar a abortar a mujeres de países donde es ilegal hacerlo y sugirió que los Estados miembros que quieran ayudarlas lo hagan a través del Fondo Social Europeo para «mejorar un acceso igualitario a servicios de salud legalmente disponibles y asequibles».

Esta es la respuesta de Bruselas a la iniciativa ciudadana europea «My Voice, My Choice» (Mi voz, mi decisión), que había reunido más de un millón de firmas en toda la Unión Europea (UE), así como el apoyo del Parlamento Europeo, para reclamar un fondo específico que ayudase a las mujeres de países europeos donde abortar es ilegal o muy difícil en la práctica.

«Los Estados miembros pueden, si así lo desean, usar el Fondo Social Europeo + para mejorar el acceso igualitario a servicios sanitarios legalmente disponibles y asequibles, incluyendo un aborto seguro. Por eso, la Comisión considera que no es necesario hacer una propuesta para un acto legal que establezca un nuevo fondo como se solicitaba», explicó el Ejecutivo comunitario en su respuesta.

Bruselas apunta a que los países que estén dispuestos pueden usar el Fondo Social Europeo + para financiar tanto los propios tratamientos abortivos como el desplazamiento a otro país para recibirlos en el caso de que la paciente este en un país, como Polonia, donde esté ilegalizada esta práctica.

En cualquier caso, esto no supone dinero nuevo ni el fondo específico que pedía la iniciativa ciudadana.

Según la Comisión, los fondos europeos que ya existen «permiten medidas que mejoren el acceso al aborto mientras que no interfieran con las competencias de los Estados miembros», a quienes corresponde decidir si el aborto es legal o no en sus territorios.

«Cualquier instrumento financiero debe ser plenamente neutral respecto al lugar de procedencia o residencia del paciente y no puede ir dirigido específicamente a mujeres de países donde el aborto en cuestión no fuese legalmente posible», remarcó la Comisión.

My Voice, My Choice celebra que Bruselas reconozca que se pueden usar fondos europeos para el aborto. En la imagen, La líder del movimiento 'My Voice, My Choice',  Nika Kovac, durante una rueda de prensa en Bruselas, Bélgica, en septiembre de 2025. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET
La líder del movimiento ‘My Voice, My Choice’, Nika Kovac, durante una rueda de prensa en Bruselas, Bélgica, en septiembre de 2025. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

«My Voice, My Choice» lo celebra

En un comunicado, «My Voice, My Choice» celebró que la Comisión Europea «reconozca de manera inequívoca por primera vez que los fondos europeos puedan usarse para garantizar el acceso a un aborto seguro, particularmente para mujeres en situaciones vulnerables, sin importar de dónde vienen en Europa».

«Esto no es simbólico, es un compromiso político con los derechos de las mujeres. Establece más allá de cualquier duda que el acceso a un aborto seguro es una cuestión de salud pública y justicia social», dijeron las organizadoras de la iniciativa, que admitieron que no se está creando un fondo nuevo como ellas pedían pero apuntaron a que la Comisión «reconoce que los objetivos de nuestra iniciativa pueden lograrse».

Varios Estados miembros instan a Bruselas a tomar medidas

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y los primeros ministros de Eslovenia, Suecia, Dinamarca y Estonia instaron también en una carta conjunta a la Comisión Europea a «tomar medidas para definir cómo se podría aplicar en la práctica» la iniciativa ciudadana.

«Desde nuestra perspectiva común, ninguna persona debería verse obligada a continuar con un embarazo contra su voluntad debido a barreras legales, económicas, geográficas o más ampliamente socioeconómicas que socavan la igualdad de acceso (al aborto) en la práctica», recalcaron los líderes en la carta dirigida a la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen.