España defiende las pensiones públicas ante la apuesta de Bruselas por el ahorro privado
Personas mayores dependientes pasean con sus cuidadores, junto a numerosos turistas, por la plaza de Oriente frente a a la Catedral de la Almudena, en Madrid. EFE/Mariscal

España defiende las pensiones públicas ante la apuesta de Bruselas por el ahorro privado

Bruselas (EuroEFE).- La ministra española de Inclusión y Seguridad Social, Elma Saiz, advirtió este jueves que ampliar las pensiones complementarias privadas no puede hacerse a costa de los sistemas públicos de pensiones, durante un debate del Comité Económico y Social Europeo (CESE), en Bruselas.

«Cuando los sistemas de pensiones se desplazan en exceso hacia soluciones de carácter individual, los riesgos se trasladan a las personas», opinó la ministra durante el pleno del CESE -órgano consultivo de la UE compuesto por patronales, sindicatos y organizaciones civiles- junto a la comisaria europea de Servicios Financieros, Maria Luís Albuquerque, sobre el paquete de reformas de pensiones complementarias propuesto por la Comisión Europea en noviembre de 2025.

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Bruselas quiere que los fondos de pensiones de empleo puedan invertir más en bolsa -hasta el 70 % de su cartera- y relanzar su fracasado producto de ahorro paneuropeo para la jubilación. Además, anima a los países a inscribir automáticamente a sus trabajadores en planes de pensiones complementarios.

Fondos ocupacionales

Entre los sistemas de pensiones complementarias, los fondos ocupacionales -el llamado segundo pilar- se basan en contribuciones empresariales en favor del empleado, negociadas entre empresa y sindicato. Predominan en países como los Países Bajos o Dinamarca, pero tienen una presencia mínima en los del sur y del este de Europa.

Los fondos individuales -el tercer pilar- son, en cambio, productos de ahorro que cada persona contrata a título personal con una entidad financiera, al margen de su relación laboral. Bruselas lanzó un producto paneuropeo de pensiones individuales (PEPP) en 2019 que, no obstante, «no ha demostrado ser una alternativa real de ahorro», según certificó el Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) en mayo de 2025.

La ministra española de Inclusión y Seguridad Social, Elma Saiz, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de ministros. EFE/ Borja Sanchez-trillo

El TCE listó «la falta de incentivos fiscales, el límite de costes del 1 % y la existencia de alternativas nacionales» como las razones de su fracaso.

Albuquerque defendió el paquete este jueves, argumentando que «un producto de pensiones que no preserva o aumenta el poder adquisitivo se encogerá en términos reales».

Para Bruselas, los fondos de pensiones son el mayor vehículo de ahorro a largo plazo en Europa y movilizarlos hacia inversiones productivas -capacidades militares, infraestructuras, capital riesgo, transición verde- es clave para financiar la competitividad europea, según la hoja de ruta del informe Draghi.

Evaluación del impacto social

No obstante, la Comisión hace «un planteamiento completamente parcial, sin ningún tipo de evaluación de impacto o consideración social; únicamente con un enfoque económico«, señaló este jueves a EFE María del Carmen Barrera Chamorro, vicepresidenta del Grupo de los Trabajadores del CESE y secretaria confederal de Políticas Europeas de UGT.

En España, «el desarrollo de las pensiones complementarias está en el 2 %, pero nuestra tasa de sustitución sobre el último salario está al mismo nivel que en los países nórdicos», afirmó.

El hemiciclo del CESE aprobó este jueves, con amplia mayoría, un dictamen no vinculante que advierte de que, más que un riesgo, «las pensiones complementarias debilitan las públicas es una realidad en la mayoría de los países donde las pensiones complementarias se han desarrollado mucho», en palabras de Barrera Chamorro, su ponente. «Si vamos allí, vemos que la pensión pública se ha reducido considerablemente», añadió.

La ponente recordó, además, que «durante la crisis financiera, los planes de pensiones complementarios arrojaron rentabilidades negativas durante muchos años y hubo personas que perdieron prácticamente sus ahorros».

Saiz, por su parte, defendió el modelo español como ejemplo europeo a seguir: «El desarrollo de los planes de empleo se ha hecho con un papel destacado del diálogo social y la negociación colectiva», y subrayó que «defender los sistemas públicos de pensiones es defender el modelo social europeo».