Bruselas (EuroEFE).- El comisario de Vivienda de la Unión Europea, Dan Jørgensen, abogó este jueves por incrementar los fondos europeos destinados a la vivienda e incidió en que deberán destinarse únicamente con fines sociales, y no como «un apoyo económico para que las empresas inviertan en la construcción de viviendas».
En plena preparación de la Ley de Vivienda Asequible que la Comisión Europea prevé aprobar «antes de verano», Jørgensen consideró necesario que este paquete de medidas cuente con «más fondos, porque la financiación es necesaria» para abordar el problema de acceso a la vivienda, cuyo precio ha subido en la UE un 60 % desde 2013.
«También quiero subrayar que es fundamental que, al menos en mi opinión, deberíamos usar ese tipo de dinero principalmente donde el mercado no funciona o no puede proporcionarlo por sí mismo, porque no es un apoyo económico para que las empresas inviertan en la construcción de viviendas; es algo que hacemos por el bien de la sociedad», dijo hoy en una rueda de prensa en Malmö (Suecia) con motivo del centenario de la Unión Internacional de Inquilinos (IUT, por sus siglas en inglés).
El comisario se refirió así a las ganancias de inversionistas y el uso especulativo de la vivienda, que aseguró que «lamentablemente están en marcha» dentro de los Estados miembros, si bien dijo que el abordaje de este asunto es un trabajo que aún se está realizando.
«Debemos ser honrados y decir que aún no tenemos una visión general exacta de cuáles son las razones y los factores que impulsan el mercado. Así que, cuando sepamos cuáles son las tendencias y las circunstancias, entonces podremos abordarlo», admitió.
Pero sí se abrió a ofrecer soluciones que faciliten la intervención del mercado inmobiliario en algunos supuestos ante «aquellas voces más relajadas que argumentan que no deberíamos hacer nada».
«Tenemos un problema y necesitamos abordarlo, porque la vivienda nunca puede ser como el oro, que se compra, se guarda y se vende cuando el precio es el adecuado. Hay que tomarlo en serio: se trata de la vida de las personas», recalcó.

Limitar, y no prohibir, el alquiler vacacional
Por el momento, el Ejecutivo comunitario ha confirmado que la futura normativa europea establecerá criterios comunes para identificar zonas de estrés habitacional (zonas tensionadas) y dotará a las autoridades locales de mayor claridad jurídica sobre las medidas que pueden adoptar, por ejemplo, para limitar los alquileres vacacionales, que reducen la oferta de alquiler residencial a largo plazo.
El comisario señaló que actualmente algunas ciudades y regiones (que poseen las competencias en materia de vivienda), «quieren tomar medidas al respecto y no pueden hacerlo» porque algunas soluciones legales contradicen las normas del mercado interior de la UE.
«Así que necesitamos crear certeza y proporcionar a las ciudades las herramientas que necesitan», incidió.
Jørgensen aseguró que, con esas herramientas, las ciudades podrían atajar el problema de oferta derivado del alquiler vacacional, por ejemplo, estableciendo un «número limitado» de pisos destinados a ese fin o incluso «restringir su uso en ciertas épocas del año».
Pero aclaró que la senda de la Comisión «no será prohibirlo por completo en Europa, ya que también puede ser beneficioso».
«Para una familia, alquilar su casa durante algunas noches al año puede ser una buena opción para obtener ingresos adicionales. Además, hay regiones europeas que desean atraer más turistas, lo cual es positivo. Sin embargo, en muchas ciudades, debido al rápido crecimiento de los alquileres a corto plazo, estos están desplazando a los residentes de los barrios y disparando los precios de la vivienda», concluyó.








