París (EuroEFE).- El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, agradeció este viernes el apoyo de Francia y de la Unión Europea (UE) frente a las ambiciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para anexionar este territorio danés y subrayó el potencial de la isla en minerales o energía como factor para contribuir a reducir las dependencias que Europa tiene en esos sectores.
«Francia y la Unión Europea nos dieron un apoyo indefectible porque compartimos los mismos valores de democracia», subrayó Nielsen, en una mesa redonda de los Encuentros Económicos de Aix en Provence (sureste de Francia) en la que también estaban, entre otros el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, y el presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis.
El jefe del Gobierno groenlandés insistió en que la isla quiere establecer alianzas «con países que tengan los mismos valores, que comparten los valores de la democracia, del respeto del derecho internacional, del respeto de los derechos humanos», y citó a la Unión Europea, pero también a Canadá.
Recordó que Groenlandia tiene recursos que se pueden utilizar en beneficio de los países de la UE para ser menos dependientes de China en lo que respecta al aprovisionamiento de minerales, pero también para ser menos dependientes en términos de energía aprovechando sus recursos hidroeléctricos.
La idea de Trump de anexionar Groenlandia
De su tormentosa relación con Washington, ante las presiones de Trump, explicó que hace tres días el enviado especial de Estados Unidos les dijo que el presidente estadounidense había renunciado a la idea de anexionar la gran isla del Ártico, pero añadió que «la presión sigue ahí».
Recordó que desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Dinamarca tiene suscrito con Estados Unidos un acuerdo de defensa de Groenlandia, que ahora está siendo objeto de tensiones y discusiones.
Insistió en que Groenlandia «estará siempre al lado de la Unión Europea», y que quiere estar asociada en particular con los países nórdicos, con Dinamarca y con la OTAN.
Barrot rindió homenaje a Nielsen, del que dijo que es «un verdadero héroe europeo» por haber resistido a la presión de Trump y haber subrayado, como volvió a repetir hoy, que Groenlandia «no está en venta».
«En ese momento, fue el rostro de Europa», añadió el jefe de la diplomacia francesa, que afirmó que los europeos no deben renunciar a la defensa pública de sus valores, frente a la proliferación de «relatos revisionistas» que con mucha frecuencia van acompañados de la «descalificación» de la UE, a la que se presenta como decadente o al borde de la extinción.
El ministro incidió en que «somos un continente en que se vive mejor que en Estados Unidos o en China», con una mayo esperanza de vida, mayor grado de libertad o de igualdad, y que eso hay que ponerlo en valor tanto en el interior como en el exterior.
«Europa -señaló- puede ser una superpotencia en el siglo XXI» y más en particular «una superpotencia democrática a la que se unirán todos los otros pueblos del mundo que quieren ser libres». La condición para conseguirlo, a su juicio, es poner «voluntad y valor».
«Hay que tener campeones europeos»
Por su parte, el presidente del Eurogrupo y ministro griego de Finanzas defendió la necesidad de que la UE aplique un «cambio drástico» a la hora de diseñar sus políticas para tener en cuenta la realidad internacional.
Remarks by @Pierrakakis at the Rencontres Économiques in Aix-en-Provence.
— EU Council Press (@EUCouncilPress) July 3, 2026
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Se refirió en concreto a que ya no sirve pensar en «campeones nacionales» sino que «hay que tener campeones europeos» porque «si las empresas europeas no pueden crecer, no podrán rivalizar en un momento en que las rupturas son tan esenciales».










