Pekín (EuroEFE).- Una delegación del Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo (PE) arranca hoy una visita de tres días a China, con reuniones destinadas a abordar los puntos de fricción que enfrentan a Pekín y Bruselas como el desequilibrio comercial, la guerra en Ucrania o la dependencia tecnológica.
El conjunto, integrado por ocho eurodiputados y encabezado por el alemán David McAllister, se ha dirigido primero a Pekín, donde se ha reunido con el ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, quien les ha pedido que contribuyan a que la Unión Europea adopte una visión «racional y objetiva» de China
Según un comunicado del comité, los debates girarán en torno a la evolución de la relación bilateral, marcada por varios frentes abiertos: los crecientes desequilibrios económicos, la guerra en Ucrania, la situación de los derechos humanos en China o la paz y estabilidad en el Indopacífico, región donde Pekín mantiene varias disputas territoriales.
Como miembro del grupo, el presidente de la Delegación para las Relaciones con China, Engin Eroglu, señaló en su cuenta de X que ya mantuvo una reunión con su homólogo chino, Fu Ziying, e hizo un llamamiento al diálogo como «un requisito para el entendimiento mutuo y para una política responsable».
China, Day 1! 🇪🇺🇨🇳
— Engin Eroglu (@EnginEroglu_FW) July 20, 2026
Today marks the start of my fourth trip to #China in the past nine months. That’s quite remarkable, and for the first time, I’m beginning to feel a sense of routine. This has its pros and cons: On the one hand, I’m becoming increasingly familiar with the… pic.twitter.com/JJyxKgRTJi
Diálogo abierto
Eroglu juzgó la reunión entre la delegación del PE y Wang como algo poco habitual y «una señal clara de que la parte china también busca el diálogo y tiene interés en mejorar las relaciones con la Unión Europea (UE)».
Pekín y Bruselas se han comprometido recientemente a mantener un diálogo abierto, aunque la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, aseguró a principios de mes estar preparada para tomar «cualquier» decisión contra China en el ámbito comercial a partir de otoño, cuando termine el plazo que ambas economías se han dado para resolver sus disputas.
Los eurodiputados también mantendrán encuentros en la capital china con otras autoridades del país y con las misiones diplomáticas de la UE para, próximamente, viajar a la localidad oriental de Shanghái, donde las reuniones estarán centradas en cuestiones tecnológicas como la soberanía y competencia en este sector o la gobernanza global de la inteligencia artificial (IA).
La cita llega tras varios episodios que han elevado la tensión de la relación bilateral en los últimos años, marcados por investigaciones comerciales recíprocas, un desequilibrio comercial que la UE considera «insostenible», diferencias sobre la guerra en Ucrania y sanciones impuestas por Bruselas a empresas chinas por su presunta colaboración con Rusia.
La última materialización de esta fricción surgió este lunes, cuando la Comisión Europea anunció una multa de 550 millones de euros a la plataforma china de comercio electrónico AliExpress bajo la acusación de no combatir de forma «eficaz» la venta de productos ilegales, como bienes falsificados.
La firma china afirmó que «ha estado y sigue estando comprometida con sus obligaciones para con los consumidores» y aseguró que recurrirá la sanción, que juzgó «desproporcionada».
China pide una visión «racional» de su país
Por su parte, el ministro chino de Exteriores, Wang Yi, pidió a la delegación de eurodiputados que contribuya a que la Unión Europea adopte una visión «racional y objetiva» de China y una política «positiva y correcta» hacia Pekín.
El jefe de la diplomacia china dio la bienvenida a la primera visita al país asiático de la delegación de dicha comisión y expresó su deseo de que los eurodiputados refuercen los intercambios con distintos sectores chinos y conozcan una China «real, multifacética y en constante desarrollo y progreso».

El ministro defendió que el desarrollo de China representa un aumento de las «fuerzas de paz», de los «factores de estabilidad» y de las garantías de prosperidad, y sostuvo que el país aporta «la mayor certidumbre» a la paz y el desarrollo mundiales.
En el plano bilateral, Wang recalcó que la historia y la realidad demuestran que China y Europa son «socios y no rivales», una fórmula que Pekín ha repetido en los últimos años ante el endurecimiento del tono europeo.
El canciller chino pidió «evitar la politización de los asuntos económicos y comerciales» y que los intercambios bilaterales se aborden desde una lógica generalizada de seguridad.
Wang también respondió a preguntas sobre el desequilibrio comercial, la guerra en Ucrania, derechos humanos e inteligencia artificial (IA), si bien la Cancillería no ofreció más detalles al respecto.










