Oviedo (EFE).- El Área de Bomberos del Servicio de Emergencia del Principado de Asturias (Sepa) ha rebasado la barrera del medio millar de profesionales con la incorporación de cincuenta nuevos efectivos que acaban de completar su periodo formativo y que han elevado su plantilla hasta los 533 efectivos.
El presidente del Principado, Adrián Barbón, que ha asistido a la entrega de diplomas a las nuevas promociones junto al consejero de Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo, ha agradecido su vocación y compromiso con la sociedad y ha destacado que para hacer frente a catástrofes como el accidente ferroviario de Urda se necesitan «personas bien preparadas, medios materiales, recursos económicos y formación».
Según el jefe del Ejecutivo asturiano, a medida que los riesgos van evolucionando, también deben hacerlo las políticas públicas y por eso ya no solo hay que estar listos para responder ante las emergencias, sino que hay que ser capaces de aniciparse a ellas.
«Para ello son esenciales tres ingredientes: más prevención, más personal y más protección”, ha señalado el jefe del Ejecutivo, que ha destacado que su gobierno quiere «avanzar hacia una cultura de prevención compartida, basada en la formación y en la corresponsabilidad”.
El presidente ha afirmado que en los últimos tres años, la plantilla global de emergencias ha crecido en 174 personas, hasta alcanzar los 643 efectivos, y que ese refuerzo de la plantilla ha ido acompañado de mejoras en los medios materiales, las condiciones de trabajo y la organización interna del organismo.
Barbón ha recordado que este año se destinan más de cien millones a labores de prevención, vigilancia, extinción de incendios y restauración ambiental, una cantidad que se mantendrá en 2027, año en el que el presupuesto total del SEPA se verá incrementado en un 10 por ciento. EFE










