La presidencia irlandesa de la UE defiende el rumbo verde de la PAC y la economía ante los incendios.
El embajador de Irlanda en España, Brian Glynn. EFEAGRO/Cedida por la Embajada de Irlanda en Madrid

La presidencia irlandesa de la UE defiende el rumbo verde de la PAC y la economía ante los incendios

Mercedes Salas |

Madrid (EuroEFE).- Irlanda, que ejerce la presidencia semestral del Consejo de Ministros de la Unión Europea (UE), defiende que «Europa debe mantener el rumbo» hacia una economía y una Política Agraria Común (PAC) más sostenibles, para combatir los efectos del cambio climático como las olas de calor y los incendios.

El embajador de Irlanda en España, Brian Glynn, ha defendido en una entrevista con Efeagro que los debates sobre el futuro de la PAC y del marco financiero 2028-2034 deben tener en cuenta los efectos del cambio climático y que la UE debe conservar su «liderazgo global» para combatirlo.

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Glynn ha analizado las prioridades del semestre, entre las que destacan las discusiones del presupuesto plurianual y de la Política Agraria Común (PAC).

Asimismo, ha señalado que es un «buen momento» para reformar la PAC, teniendo en cuenta los retos geopolíticos -como el conflicto en Oriente Medio- que han probado la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria.

Los bosques en la economía

La situación climática «debe influir en los debates de la UE, porque la solución está en nuestras manos (…) Europa debe seguir liderando la transición hacia una economía climáticamente neutra que aumentará nuestra sostenibilidad y rentabilidad económica», ha recalcado.

Ha defendido «una Europa que respete a las reglas medioambientales, porque el ser humano ha tenido un papel demasiado importante en el cambio climático» y, en este contexto, ha resaltado el papel «esencial» de los bosques y del desarrollo rural, con un especial «hincapié» en la agricultura.

Las discusiones de la PAC

El embajador ha afirmado que ahora es un «buen momento» para revisar la PAC, por retos como el panorama internacional, con los conflictos en Ucrania y en Oriente Medio.

La presidencia de la UE considera que hay que buscar la forma de mantener los apoyos y la rentabilidad de los agricultores y de los pescadores en el presupuesto.

Dentro del papel de la presidencia de mediar entre las posiciones de los países, Glynn ha dicho que trabajará para conciliar a dos bloques: aquellos Estados que rechazan las rebajas en la PAC (como España) y los «frugales» que, en general, quieren un presupuesto de la UE más reducido.

Ha confiado en que este semestre se consiga un acuerdo presupuestario entre los países y ha dicho que es prematuro en estos momentos especular sobre una prorroga de la actual PAC, si bien su futura reglamentación dependerá del debate financiero.

El embajador ha reconocido el impacto de la guerra en Irán sobre el precio de muchos insumos agrícolas, porque ha puesto de manifiesto la importancia de la seguridad alimentaria europea, de que haya «rentas justas» para los agricultores y estabilidad para ellos y para los consumidores.

La reforma pesquera

Los ministros de Pesca de la UE celebrarán el martes y el miércoles una reunión informal en Cork (Irlanda) en la que hablarán de la revisión de la Política Pesquera Común (PPC).

Glynn ha destacado la importancia de la PPC y ha valorado la oportunidad que supone el informe presentado por la Comisión Europea (CE) que abre el debate sobre su futuro.

Por ello, la presidencia buscará la forma de «cuadrar» los intereses del sector y la sostenibilidad ambiental, según el embajador, que ha reconocido que los debates en pesca son «duros».

También durante este semestre, Irlanda presidirá la negociación de diciembre sobre las cuotas pesqueras.

Comercio

En materia comercial, el embajador ha asegurado que la presidencia vigilará para que el acuerdo con Mercosur sea beneficioso y también para que se activen las salvaguardias si hace falta para proteger los sectores agrícolas sensibles.

La presidencia ve importante «estabilizar las relaciones » de la UE con China y con EE. UU. para «minimizar el impacto de los aranceles».

Además, Glynn ha celebrado la buena relación con España, pues las exportaciones agroalimentarias irlandesas rondan los 900 millones de euros, mientras que las importaciones de productos españoles a Irlanda se sitúan en 500 millones; el comercio global entre ambos países alcanza los 10.000 millones.