Bruselas (EuroEFE).- El Centro de Coordinación de la Respuesta de Emergencia de la Unión Europea (ERCC), el puesto de mando del Mecanismo de Protección Civil de la UE, advirtió este miércoles de que la respuesta a los incendios forestales, aunque necesaria, «no es la única solución» al problema y reclamó mayor inversión en prevención para evitar que el patrón de grandes fuegos se repita cada verano.
«La respuesta es la última oportunidad, pero no es toda la respuesta», señaló Moisés Galán Santano, experto del equipo de apoyo contra incendios forestales del centro, durante una visita de periodistas a su cuartel general en Bruselas.
Focalizar los esfuerzos solo en la extinción «sería malo para el año que viene», ya que los recursos «son finitos» y de poco sirve enviar más aviones si luego no pueden operar: hay momentos, explicó, en que el humo pegado al suelo impide directamente el vuelo.
Campos abandonados, combustible para el fuego
Detrás de la magnitud de los incendios que afectan a España, según Galán Santano, está el abandono del campo: «Tenemos un incendio forestal porque hay prácticamente muchos campos abandonados, porque no hay una economía rural que se sostenga en el campo».
Esa falta de actividad agrícola permite que el monte «colonice» terrenos antes cultivados, generando una acumulación de vegetación que los equipos de emergencia no pueden abordar porque supera sus capacidades de respuesta.
Frente a ese abandono, los cultivos tradicionales actúan como barrera natural: «Las viñas, los viñedos, la producción de vino, de aceite, del jamón de dehesa; esto ayuda muchísimo a controlar el incendio porque esos paisajes, al final, lo rompen» y ofrecen puntos seguros desde los que operar.
Además, dijo, los incendios ahora son capaces de lanzar focos secundarios a más de un kilómetro de distancia, por efecto de una convección «tan eficiente» que atrapa a los bomberos entre el frente principal y esos focos, envolviendo la zona en llamas.
No obstante, España ha sido «de los primeros países en Europa» en recuperar el uso del fuego como herramienta de extinción, además de las técnicas manuales y las instalaciones de agua tradicionales, detalló.
A esa complejidad se suma un factor que la responsable del ERCC, María Zuber, calificó de «nuevo» y «preocupante»: la cercanía de los grandes incendios a núcleos urbanos obliga a repartir esfuerzos entre extinguir el fuego y proteger a la población.
«Al enfocarse en salvar vidas, los bomberos no pueden extinguir el fuego como lo harían si fuera solo un bosque», afirmó, lo que obliga a adaptar los métodos de combate.
El despliegue en marcha
El centro coordina actualmente el envío de medios a España y Francia, que solicitaron asistencia el 24 y el 22 de julio, respectivamente. A través del mecanismo, España cuenta con el apoyo de Italia (14 efectivos, 2 Canadair), Grecia (33, 2 Canadair y un avión de apoyo), Portugal (134 y 41 vehículos) y Turquía (2 AT-802 Fire Boss), además de un helicóptero Super Puma de Serbia.
El centro sigue con imágenes satelitales del sistema Copérnico la evolución de los incendios -unas 80.000 hectáreas en las zonas de Ávila, Madrid y Toledo, en España, y 42.000 cerca de Burdeos, en Francia, según sus datos-, con unos 40 mapas aportados para el primero y una veintena para el segundo.
«Como los incendios en Francia y España siguen arrasando, la solidaridad europea no conoce límites», escribió este miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
As the fires in France and Spain continue to ravage, European solidarity knows no limit.
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) July 29, 2026
Romania and Greece have decided to extend their missions, continuing their support to the affected regions.
And from Saturday, Poland will join the fray.
Thank you for your courage and… pic.twitter.com/G3Kp6kDiiw
«Rumanía y Grecia han decidido extender sus misiones y continuar su apoyo a las regiones afectadas. Y, desde el sábado, Polonia se unirá al combate. Gracias por vuestro coraje y compromiso», valoró en un mensaje a través de redes sociales.
La temporada, según el centro, ha sido inusualmente precoz: las primeras activaciones llegaron ya en abril, con Países Bajos y República Checa, mucho antes del arranque habitual del equipo de expertos en incendios forestales, que opera entre el 15 de junio y el 18 de septiembre.
Un puesto de mando único para 37 países
El ERCC funciona como punto único de contacto para los 27 Estados miembros y otros diez países participantes: en lugar de que un país afectado tenga que llamar a 37 socios por separado, basta una solicitud al centro, que activa el mecanismo y reparte la petición entre todos.
Como preparación, este año se desplegaron 777 bomberos de 14 países en zonas de mayor riesgo. España cuenta este verano con bomberos de Bulgaria (40), Países Bajos (40) y Polonia (105) en distintos puntos del país, entre ellos Cataluña, Galicia y Castilla-La Mancha, para ser desplegados entre julio y agosto.







