Santander (España) (EuroEFE).- España y Francia trabajarán con Irlanda para impulsar una regulación europea que establezca un marco común de protección de los menores de edad en internet, según avanzaron fuentes gubernamentales españolas este lunes.
Explicaron que el ministro de Transformación Digital, Óscar López, viajará a Irlanda dentro de unos días para tratar la iniciativa con el Gobierno irlandés, que asumió recientemente la Presidencia del Consejo de la Unión Europea (UE).
Irlanda quiere que durante este semestre se avance hacia una regulación europea y pidió a España y Francia que presenten sus experiencias para promover el debate sobre la mayoría de edad digital.
España y Francia son los únicos países de la UE que han llevado a sus parlamentos iniciativas legislativas sobre esta materia.
En Francia, sin embargo, el Consejo Constitucional ha anulado el núcleo de la ley que prohibía las redes sociales a los menores de 15 años por considerar que sus disposiciones suponen un ataque «desproporcionado» a la libertad de expresión.
En el caso de España, las fuentes indicaron que el proyecto legislativo define las características de los servicios afectados, sin identificar expresamente a compañías digitales concretas.
Riesgos que afrontan los menores en la red
Además, Bruselas recibió en julio un informe «bastante contundente» sobre los riesgos que afrontan los menores en la red, remitido por el Grupo Especial sobre Seguridad Infantil en Línea, y la Comisión Europea ha manifestado la intención de impulsar una norma específica.
El Gobierno español considera que ha aumentado la presión social sobre las plataformas y que estas ya están percibiendo los efectos, aunque es necesario legislar, aun así.
Recientemente, Meta (Facebook e Instagram) acordó pagar 16.680 millones de dólares como parte de un acuerdo para resolver las demandas presentadas por varios estados de EE.UU. que denunciaron la adicción de menores a sus redes sociales.
Las autoridades acusaban a la compañía tecnológica de diseñarlas para generar adicción entre niños y adolescentes y de engañar a los usuarios sobre su seguridad.










