Madrid (EuroEFE).- La integración europea y la autonomía estratégica «son dos objetivos esenciales como respuesta a estos tiempos de incertidumbre y convulsos», sostuvo este miércoles el secretario de Estado español para la Unión Europea (UE), Fernando Sampedro Marcos.
El alto funcionario habló en el marco de la publicación del Informe sobre el Estado de la Unión Europea 2026 de la Fundación Alternativas, que presenta una UE «amenazada por el ascenso de populismos de corte anti-europeísta», así como por «el estallido de conflictos» en Ucrania, Irán o Gaza, por lo que «debe actuar rápido si no quiere caer en la irrelevancia».
Su discurso se centró en seis bloques que, según él, son esenciales para construir el futuro de la Unión Europea: la soberanía estratégica y la integración, la competitividad basada en la triple transición verde, digital y social, la seguridad, los valores y principios, una Europa geopolítica que mire al sur y la ampliación.
Soberanía estratégica
«La rivalidad entre Estados Unidos y China está modificando las relaciones económicas, tecnológicas y estratégicas», dijo el secretario de Estado español.
El conflicto en Medio Oriente evidenció la vulnerabilidad energética de la UE, pero plantea también importantes contradicciones, ya que, según el informe, la transición hacia un modelo electrificado y descarbonizado «genera nuevas dependencias asociadas al acceso a minerales críticos, tecnologías limpias y cadenas industriales» dominadas por China.
El informe destaca también que la soberanía tecnológica se perfila como un elemento central de la agenda europea cuya respuesta es especialmente compleja, ya que se basa en principios difíciles de defender en el contexto geopolítico actual: la privacidad, la democracia, la reducción de la desigualdad y la sostenibilidad.
Pero Sampedro insistió en que «la soberanía estratégica no significa levantar muros o dejar de comerciar», más bien se trata de abrirse más al exterior y de diversificar las fuentes de suministro estrechando las relaciones con los «socios verdaderamente fiables».
La defensa de Europa ante las dudas
A su juicio, la guerra en Ucrania transformó la percepción sobre la seguridad en Europa y también la inestabilidad en Oriente Medio recuerda que no termina en sus fronteras inmediatas.
Las pretensiones de Donald Trump sobre Groenlandia, su comprensión hacia Vladímir Putin o la guerra declarada contra Irán sin consultar a sus socios de la OTAN son factores determinantes de la fractura de la alianza transatlántica que obligan a la Unión Europea a replantearse su propio paradigma de seguridad.
Por eso, Sampedro defendió que es hora de que Europa asuma mayores responsabilidades y retome las ideas de una política europea de defensa plena con una industria militar propia, mecanismos comunes de financiación y el avance hacia «la creación de un ejército común europeo».
Ascenso del populismo
«Crecen los discursos que cuestionan el valor de la integración europea, del multilateralismo, de la democracia liberal y de otras conquistas que considerábamos inamovibles», se alarmó Sampedro sobre la polarización y fragmentación ideológica actual.
«Nuestras democracias están siendo amenazadas desde dentro y desde fuera de nuestras fronteras por esos discursos», abundó.
El informe constata que este auge populista se nutre de la inseguridad económica, el rechazo a la inmigración, una profunda desconfianza hacia las instituciones de Bruselas y el uso eficaz de las redes sociales para capitalizar el descontento.










