La CE busca explotar el potencial geoestratégico de las regiones ultraperiféricas como Canarias
El vicepresidente ejecutivo de Cohesión y Reformas de la Comisión Europea, Raffaele Fitto, da una rueda de prensa sobre el paquete de las Regiones Ultraperiféricas en Bruselas, Bélgica, 10 de septiembre de 2026. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

La CE busca explotar el potencial geoestratégico de las regiones ultraperiféricas como Canarias

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea presentó este jueves una nueva estrategia para las nueve regiones ultraperiféricas de la UE (RUP), entre las que se encuentra Canarias, con la que pretende explotar el «potencial geoestratégico» que ofrecen al bloque, además de mejorar sus economías, reforzar su resiliencia y apoyar la justicia social.

«Con el aumento de las tensiones geopolíticas a escala mundial, las regiones ultraperiféricas de la UE cobran cada vez más importancia como enclaves estratégicos de la UE. Sus singulares activos deberían aprovecharse mejor en beneficio mutuo tanto de las propias regiones como de la UE en su conjunto», defiende el Ejecutivo comunitario en un documento presentado en una rueda de prensa por el vicepresidente a cargo de la Política de Cohesión, Raffaele Fitto.

Banner WhatsApp

La nueva hoja de ruta actualiza la última estrategia de Bruselas para las RUP, que presentó en 2022, y se dirige a nueve enclaves de tres Estados miembros: Canarias (España); Azores y Madeira (Portugal); Guadalupe, Martinica, San Martín, Guayana Francesa, Reunión y Mayote (Francia).

Papel estratégico

En ellas viven 5 millones de personas y la UE reconoce su carácter específico por su lejanía del territorio continental, su insularidad y reducida superficie, la existencia de un relieve y clima adversos, y su dependencia económica.

Estas nueve regiones, reconoce la Comisión en su estrategia, se enfrentan todavía a «desafíos» en términos de desarrollo socioeconómico, desigualdades, competitividad, exposición a fenómenos climáticos extremos, dificultad de acceso al mercado único o los movimientos migratorios, como señala en el caso de Canarias.

Por el contrario, Bruselas subraya su potencial en ámbitos como la economía azul y las ciencias marítimas, la biodiversidad, la capacidad para el despliegue de energías renovables o las posibilidades que ofrecen para actividades de I+D (por ejemplo en el ámbito espacial).

Por ello, la estrategia define a las RUP como «activos cruciales» para «reforzar la presencia de la UE en Sudamérica, el Caribe y los océanos Índico y Atlántico».

En concreto, Bruselas destaca el «papel estratégico» que pueden jugar en el ámbito de la seguridad y la defensa puesto que «su posición geográfica en las rutas marítimas mundiales les confiere un valor inigualable en ámbitos críticos (…) como la seguridad y vigilancia marítimas, el conocimiento del entorno marítimo y aéreo, los drones y sistemas antidrones, y el espacio»

En la misma línea, defiende que «pueden servir como nodos geoestratégicos fundamentales dentro de la arquitectura de seguridad de la UE, incluso como centros operativos para la movilidad militar y las operaciones policiales».

Apoyar sus activos propios

El vicepresidente ejecutivo de Cohesión y Reformas de la Comisión Europea, Raffaele Fitto, ofrece una rueda de prensa sobre el paquete de las Regiones Ultraperiféricas en Bruselas, Bélgica, el 10 de septiembre de 2026. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

Con respecto a la competitividad económica de las RUP, la estrategia se centra en explotar los activos propios de dichas regiones, así como en apoyar sus productos estratégicos y sus sectores «más prometedores», entre los que cita la pesca y la economía azul, la biotecnología, las energías renovables o el turismo.

Las redes de transporte aéreo y marítimo son «críticas» para la competitividad de estas regiones, por los que Bruselas se marca el objetivo de reforzar su conectividad, además de apoyar las políticas de investigación y educación y la adaptación de las políticas tributarias y de competencia a su «realidad local».

Por otro lado, la estrategia contempla medidas para apoyar a las RUP en sus políticas de adaptación al cambio climático y de preparación a desastres naturales, promover la inversión en infraestructuras críticas y digitales y fomentar la «defensa natural» contra inundaciones, por ejemplo mediante arrecifes de coral o la restauración de humedales.

Finalmente, dentro del capítulo de justicia social, la Comisión Europea reconoce que las RUP afrontan un riesgo de pobreza «mucho mayor», al tiempo que subraya la «clara necesidad de mejorar el acceso al agua potable, saneamiento y servicios sanitarios».

Bruselas también anticipa que ayudará a las autoridades nacionales y regionales a «abordar el elevado coste de la vida y la crisis de vivienda que afectan a muchas regiones ultraperiféricas», apoyará las inversiones en educación, formación y empleo de calidad y contribuirá a atajar la escasez de mano de obra y a mejorar el acceso de los jóvenes al mercado laboral.