Lisboa (EFE).- La ciudad portuguesa de Braga ha pasado de tener una mayoría absoluta de centroderecha en su ayuntamiento a un gobierno en minoría del conservador Partido Social Demócrata (PSD), liderado por el alcalde João Rodrigues, que ha tenido que adaptarse a la «nueva normalidad» y apuesta por hablar con todos, tanto a su derecha como a la izquierda.
Rodrigues conversó con EFE cuatro meses después de asumir el cargo, en sustitución del también conservador Ricardo Rio, tras las elecciones municipales en Portugal en octubre pasado.
Preguntado sobre posibles pactos con los socialistas o con el grupo de ultraderecha Chega, Rodrigues dijo que él habla con todos.
En Braga, «quien quiera unirse a lo que proponemos vota a favor»
«Después quien quiera unirse a lo que proponemos vota a favor», señaló el edil, quien aclaró que no es que hable con unos o con otros dependiendo el tema, sino que conversa con los distintos partidos.
Este tiempo que lleva en la alcaldía ha sido «muy trabajoso y con mucho por hacer»: «El resultado electoral hizo que por primera vez el ayuntamiento tuviera un reparto de los partidos muy acentuado, quedamos lejos de la mayoría absoluta», reflexionó.
Cómo es gobernar en minoría en Braga
Pese a los malos augurios de algunos de que podría darse una situación de ingobernabilidad, Rodrigues supo desde el principio que esto no iba a suceder.
«Inicialmente intenté hacer acuerdos con los partidos que están en la oposición y logré encontrar un concejal en el Partido Socialista, que es una concejala independiente que asumió cultura», dijo el alcalde, quien recordó que el régimen jurídico permite gobernar en minoría.

Más allá de estos esfuerzos, Rodrigues se dio un plazo de cien días para conseguir sacar adelante una serie de proyectos.
«Aprobamos la reestructuración de los servicios del ayuntamiento que es una reestructuración absoluta, la mayor transformación que se ha hecho dentro del universo municipal desde que hay democracia, y logramos aprobar el plan director municipal, que parece algo muy raro, pero que en la práctica es importantísimo para el municipio, el concejo y el territorio», enumeró.
Recordó que, al tratarse de una ciudad, en la mayor parte de los casos las materias que se votan no son de cariz ideológico, sino que tienen que ver con el día a día de las personas.
Al final, esta es una situación política que se da tanto en España como en Portugal en varias urbes.
«No dudo de que cada vez va a pasar más porque cada vez hay más partidos con cada vez más votos y representación, por lo que esta va a ser la nueva normalidad y por fortuna nuestro sistema jurídico e institucional hace que las cosas funcionen», remarcó.


