Londres (EuroEFE).- La red de territorios británicos de ultramar y dependencias de la Corona resta a los países de la Unión Europea (UE) unos 8.000 millones de euros anuales en recaudación del impuesto de sociedades, según la última actualización del Índice de Refugios Fiscales Corporativos de la ONG Tax Justice Network.
En la tabla publicada este jueves, cuatro jurisdicciones vinculadas al Reino Unido figuran entre las diez primeras, con las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Caimán y Bermudas en los tres primeros puestos.
Les siguen Suiza, Singapur y Hong Kong, mientras que Países Bajos ocupa la séptima posición, Jersey la octava, Irlanda en noveno lugar y Luxemburgo en el décimo.
Guernsey y la isla de Man aparecen en las posiciones 12 y 13, mientras que el propio Reino Unido ocupa la 19.
En conjunto, el Reino Unido y su red de refugios fiscales, denominados «guaridas fiscales» por la organización, concentran el 31 % de los riesgos mundiales de abuso fiscal corporativo identificados por el índice.
Tax Justice Network, con sede en la ciudad inglesa de Bristol, calcula por primera vez el impacto de esta red en la recaudación de los Estados miembros de la UE, con estimaciones correspondientes a 2022.
Los países europeos más perjudicados
Así, Francia es el país más perjudicado, con pérdidas de 2.788 millones de euros, seguida de Alemania (1.409 millones), Luxemburgo (570 millones), España (475 millones) y Polonia (438 millones).
La ONG describe esta estructura como el «segundo imperio» británico o la «telaraña del Reino Unido», una red de jurisdicciones que facilita el movimiento de capitales hacia y desde la City de Londres, que actúa como centro financiero.
El papel del Reino Unido
Aunque los responsables británicos esgrimen públicamente la independencia de estos territorios, la organización apunta que el Reino Unido conserva plenos poderes para imponer o vetar leyes en ellos y que la Corona puede nombrar a sus principales cargos gubernamentales.
El propio Reino Unido pierde unos 12.800 millones de libras (15.300 millones de euros) al año debido a que las multinacionales utilizan refugios fiscales de todo el mundo para reducir los impuestos que pagan en el país.
El índice clasifica las jurisdicciones según las facilidades que ofrecen a las multinacionales para reducir su tributación en otros territorios. Para ello, analiza tanto sus leyes y regulaciones fiscales como los flujos de inversión extranjera directa de las empresas, tanto de entrada como de salida.
Una reforma fiscal internacional
«El Reino Unido y la UE son quienes más se beneficiarían de los cambios que busca impulsar la nueva convención fiscal de la ONU, pero siguen oponiéndose a ellos», afirma en un comunicado el responsable del índice, Moran Harari, quien advierte de que la llamada «competencia fiscal» conduce a una «carrera hacia el abismo en la que nadie gana».
Harari sostiene que la futura Convención Fiscal de Naciones Unidas permitiría reconstruir el sistema tributario internacional sobre la cooperación entre países, en lugar de la competencia, y pide al Reino Unido y a la UE que aprovechen la oportunidad para evitar así la pérdida millonaria de fondos públicos.










