MÉRIDA, 17/12/2025.- La candidata de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, afirma que votar a María Guardiola no es frenar a Vox, pues "ha comprado muchas de las tesis de la extrema derecha", y apela "al votante con corazón progresista" que se siente "defraudado" a acudir a las urnas con la papeleta de la confluencia de izquierdas. EFE/ Jero Morales

De Miguel (Unidas) insta a frenar a la derecha

Cristina Sánchez Correa
Mérida, 17 dic (EFE).- La candidata de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, afirma que votar a María Guardiola no es frenar a Vox, pues «ha comprado muchas de las tesis de la extrema derecha», y apela «al votante con corazón progresista» que se siente «defraudado» a acudir a las urnas con la papeleta de la confluencia de izquierdas.

Podemos, IU y Alianza Verde conforman de nuevo una candidatura que, según los sondeos, aumentaría sus cuatro diputados -algunos le dan hasta siete escaños-, para la que su mayor éxito electoral sería que las derechas no volvieran a gobernar.

«Lo que nos ha demostrado Guardiola es que de moderada no tiene nada y que comparte hoja de ruta con Abascal en muchos puntos», expresa en una entrevista a EFE, en la que indica que la candidata popular habla de «feminismo» e «igualdad» pero «se les olvida en muchas ocasiones».

Así, ha mencionado que comparte «el modelo de Ayuso de privatización de la sanidad», ha derogado la Ley de Memoria Democrática, promovido la Universidad privada y «quita los impuestos a los más ricos y a las grandes eléctricas», que «se llevan los beneficios y nos dejan limosnas».

Bloque de izquierda lastrado por los socialistas

En estos comicios, advierte, Extremadura se juega «blindar el Estado de bienestar» desde el bloque de una mayoría de izquierda pero teme una «alta abstención» por la «desesperanza» entre una buena parte del votante socialista ante los «casos de corrupción y machismo» en la esfera nacional y con un candidato regional procesado e «incapaz de coser su propio espacio».

Así, ha apelado al votante socialista «desilusionado» que se plantea quedarse en casa, a que salga a votar por Unidas, «una fuerza de izquierdas feminista, sin casos de corrupción», cuyo objetivo es el «bien común» de la mayoría social de la región.

En caso de que Guardiola no lograse mayoría absoluta el 21D, entiende que debería «dimitir» por haber perdido el «órdago» lanzado con las elecciones anticipadas y considera que «Bautista (en alusión al secretario general del PP extremeño) está calentando porque sabe que igual sale a jugar».

Ingeniera agrónoma, natural de Madrid pero afincada en Extremadura desde hace 17 años, entró en política para aportar su visión del mundo rural desde Podemos, «una fuerza transformadora», y alzar la voz de un territorio que «ha dado mucho y ha recibido muy poco».

Se presenta por tercera vez a las elecciones autonómicas con la experiencia acumulada de estos 10 años, en los que se ha recorrido Extremadura escuchando a su gente, con «más seguridad y solvencia» para centrarse en «los verdaderos intereses de los ciudadanos».

Política de vivienda, fiscal, agraria o energética

Su papel de madre de «tres criaturas» le mantiene con «los pies muy fijos al suelo», pegada a los problemas de la calle; el principal: el acceso a la vivienda, de ahí que se comprometa a que una vivienda de protección oficial no pueda superar los 80.000 euros ni un alquiler accesible, los 200.

Plantea recuperar el impuesto de patrimonio y crear para las megaplantas fotovoltaicas al objeto de proteger a la agricultura social y familiar; el cumplimiento de la ley de cadena alimentaria, fortalecer el cooperativismo o fomentar el relevo generacional.

A diferencia de otras opciones, no respalda el «inviable» proyecto de regadío de Tierra de Barros, un «engaño» del bipartidismo, ni el «fraude» de Almaraz que «va a cerrar porque no es rentable para las empresas energéticas, a no ser que rescatemos a las nucleares con dinero público».

Unidad en la confluencia

Lidera la unión de las fuerzas a la izquierda del PSOE en Extremadura, un ‘rara avis’ es el panorama nacional, fruto de «un trabajo de unidad», de anteponer «el interés de Extremadura al interés personal y de los partidos» que forman la confluencia.

La candidatura ha estado arropada en campaña electoral por Ione Belarra, Irene Montero y Antonio Maíllo, unos líderes nacionales que se han centrado en plantear soluciones a los «dolores» de esta tierra frente a «un Abascal y un Feijóo que la han estatalizado».

También le ha trasladado su respaldo Sumar, sin implantación en esta comunidad, cuya líder, Yolanda Díaz, ha sido «una buena ministra de Trabajo» de Unidas Podemos con importantes medidas como la subida de SMI y la reforma laboral, pero que «a nivel de estrategia política no supo coser el espacio de la izquierda transformadora».

En esta línea, opina que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez necesita «un reseteo absoluto», pues «no está haciendo ninguna política que realmente afronte los problemas que tiene este país», «da la espalda» a la emergencia habitacional o al encarecimiento de productos básicos, mientras gasta «miles de millones de euros en armas». EFE