Mérida, 13 ene (EFE).- El PP ha remarcado este martes, a una semana de la constitución de la Asamblea extremeña, su voluntad inequívoca de alcanzar un acuerdo de gobernabilidad con Vox, pero siempre que se cumplan dos parámetros: estabilidad política y mejoras en las condiciones de vida de los extremeños.
A ambos ejes, los populares añaden otras dos premisas más: respeto a las resultados electorales -el PP logró 29 diputados con el 43,8 % de los votos y Vox, con el 16,9 % y 11 disputados- y lealtad con los intereses de esta comunidad autónoma.
«Pedimos a Vox responsabilidad», ha afirmado en rueda de prensa la consejera en funciones de Hacienda, Elena Manzano (PP), tras la celebración del Consejo de Gobierno, y a preguntas de los medios sobre el desarrollo de las negociaciones con Vox.
En su opinión, Vox debe participar con «la toma de decisiones donde se tienen que adoptar», que es en el seno del Consejo de Gobierno, ha dicho Manzano en referencia a la puerta que ha abierto la presidenta en funciones, María Guardiola, para que Vox esté en el Ejecutivo regional.
Diálogo
«Dentro de la negociación estará todo aquello que beneficie a los extremeños en todos los ámbitos», ha agregado la consejera. Manzano ha eludido dar información sobre los avances en el diálogo entre PP y Vox por «respeto» a ambos partidos políticos.
En dicho diálogo, según ha podido saber EFE, participa Guardiola y el secretario general del PP, Abel Bautista, por parte del PP; el candidato extremeño a la presidencia de la Junta, Óscar Fernández Calle, y la secretaria general adjunta y vicesecretaria nacional de Acción de Gobierno y Coordinación Parlamentaria de Vox, Montse Lluís, desde esta formación política.
«Los ciudadanos extremeños nos han dicho claramente -en las urnas- que hay que ponerse de acuerdo y hay que gobernar», ha añadido. Tanto PSOE como Unidas por Extremadura han exigido «luz y taquígrafos» sobre las conversaciones.