Mérida (EFE).- El rey Felipe VI ha presidido este sábado el acto de juramento o promesa ante la bandera de España de un total de 1.378 soldados, de los cuales 192 son mujeres, del segundo ciclo de 2025 de militares de tropa del Ejército de Tierra del Centro de Formación de Tropa (CEFOT) número 1 de Cáceres, en el acuartelamiento Santa Ana.
Lo ha hecho 30 años después de que su padre, el rey Juan Carlos presidiera en el antiguo Centro de Instrucción de Reclutas (CIR) de la capital cacereña la jura de bandera de los jóvenes del segundo llamamiento de aquel año, entre ellos su sobrino Alfonso Zurita de Borbón, hijo de los duques de Soria.
Con la presencia de unas 9.000 personas, entre alumnos, familiares y autoridades militares, políticas, judiciales y religiosas, los 1.378 soldados han jurado o prometido lealtad ante la bandera de España.
Fase de formación militar
El alumno Jannai Castro Morán, del País Vasco, ha sido el número uno de la promoción de la fase de formación militar general, ciclo que ha contado con 102 extremeños, 86 hombres y 16 mujeres.
Ataviado con el uniforme de capitán general del Ejército de Tierra, Felipe VI ha pasado revista a las tropas junto al jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, el general Amador Enseñat y Berea, y el teniente general Eduardo Diz Monje, jefe del Cuarto Militar de la Casa de Su Majestad el Rey.
Entre el resto de autoridades presentes estaban la presidenta en funciones de la Junta, María Guardiola, el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, el presidente de la Asamblea regional, Manuel Naharro, la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, María Félix Tena, el fiscal superior de Extremadura, Francisco Javier Montero Juanes, y el obispo de Coria-Cáceres, Jesús Pulido.
Una vez finalizada la fase de formación militar general, que empezaron en noviembre, los soldados realizarán diez semanas y media, hasta abril, la formación específica y especialidad fundamental (FFEyEF) correspondiente a los planes de estudio de la enseñanza de formación, y poder llegar así a ser soldados profesionales y acudir a su destino definitivo.
Tras el momento en el que los alumnos pasan dos veces delante de la bandera, a uno y a tres, ha tenido lugar el reconocimiento al primer alumno de la promoción, el acto solemne de conmemoración de los caídos, el decálogo del soldado y el desfile final.
Felipe VI recuerda a las víctimas de la tragedia de Adamuz
En el acto del vino de honor celebrado tras el acto de juramento o promesa ante la bandera de España, el rey Felipe VI ha tenido un recuerdo a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), en especial al capitán enfermero Álvaro García Jiménez.
Este militar fallecido tenía un permiso de su misión en Iraq y estaba próximo a retornar a su base del Tercio Duque de Alba de Ceuta.
«A ellos especialmente les dedicamos nuestro recuerdo y nuestro duelo», ha dicho.
Felipe VI ha recordado que hace 31 años, en 1995, presidió en este mismo lugar otro acto del Ejército, una jura de bandera de tropa de reemplazo, en ese caso como príncipe.
Ha valorado Extremadura como una tierra «de acogida y de vocación muy próxima al mundo militar».
El rey ha alabado el acto simbólico de jura o promesa de bandera, así como el «compromiso de entrega a España» de estos soldados, «núcleo principal» de las Fuerzas Armadas.
«Gracias por esa decisión, gracias por querer formar parte de los Ejércitos en este caso, el Ejército de tierra; por querer vestir un uniforme que aquí llevamos, por querer expresar y comprometeros de la manera que habéis hecho hoy y sobre todo porque querer servir a España, entregando si es preciso la propia vida», ha dicho.

Soldados de tropa, el 70 % del total de militares
El jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, el general Amador Enseñat y Berea, ha agradecido al rey su presencia y ha dado la enhorabuena a los soldados de tropa, el 70 % del total de militares del Ejército.
«En el Ejército de tierra somos plenamente conscientes de que no se puede considerar el Centro de Formación de Tropa número uno sin Cáceres, y anhelamos que también Cáceres sepa de que tampoco sea considerado plenamente sin su Cefot», ha asegurado.
Por su parte, el coronel director del CEFOT 1, Álvaro Kromer, ha agradecido el honor y estímulo que supone la presencia del rey en el centro en una jura que supone el «acto más importante» de un militar.
Todos estos alumnos, en su opinión, comparten la misma vocación de los que les precedieron y aceptan la fatiga el riesgo de defender su patria.
«Nuestra bandera representa nuestra nación, soberanía, independencia y unidad e integridad de la patria», ha recalcado.
A su juicio, son «conceptos valiosísimos en los tiempos actuales en los que la defensa nacional debe ser preocupación de toda la sociedad».
Así, Kromer ha pedido a los nuevos soldados, que acepten el compromiso de defender los valores y virtudes militares, y tengan lealtad al rey y a sus jefes, y se sientan «orgullosos» de ser soldados de España, a la vez que ha dado la enhorabuena a sus familiares.
«No hay profesión mas solidaria que la de la armas, garantía de la paz y el bienestar de la mayoría, gracias al sacrificio de unos pocos», ha expresado.
También ha agradecido su esfuerzo al personal del centro, militar y civil, y ha tenido un recuerdo a las víctimas de los accidentes ferroviarias recientes en el país.