Mérida (EFE).- El embalse de La Serena (Badajoz), el de mayor capacidad de España y el tercero más grande de Europa, ha comenzado este lunes a aliviar agua con un caudal de 180 m3/segundo, un desembalse interno hacia la presa del Zújar tras alcanzar por las lluvias el 92,6 % de su capacidad.
Este desembalse se ha iniciado a las doce horas de esta mañana tras abrir cuatro compuertas de la presa, según informa la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) en nota de prensa.
El objetivo es laminar las aportaciones que se vienen recibiendo como consecuencia de las persistentes lluvias y el agua acumulada en dicha presa.
Se trata de un desembalse interno, es decir, desde el embalse de La Serena a otro embalse de la cuenca del Guadiana, el del Zújar, aprovechando el hueco creado previamente en este mediante los turbinados que se vienen realizando desde hace días.
Según la CHG, al ser un desembalse interno no supondrá, de momento, ninguna incidencia ni llevará consigo un aumento del caudal de los ríos agua abajo del embalse del Zújar.
Estaciones de aforo rojo
Un total de 12 estaciones de aforo de la CHG superan el umbral de aviso hidrológico rojo y 23 presas están aliviando agua, entre ellas también Cíjara, García Sola y Orellana.
El aviso de nivel rojo se refiere a situaciones hidrológicas muy peligrosas con probable inundación de zonas habitadas y cortes de vías de comunicación importantes siendo recomendable reforzar las medidas de protección y los bienes expuestos.
La estación de aforo del río Alagón en Coria es la única de la provincia de Cáceres que ha superado este lunes el umbral de aviso hidrológico rojo como consecuencia de las precipitaciones asociadas a la borrasca ‘Marta’.
Según informa la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), otras cuatro estaciones de aforo han superado el umbral naranja; mientras que cinco se encuentran en nivel amarillo.
Además, once presas gestionadas por la CHT están realizando desembalses significativos.
Destaca la disminución del desembalse a Portugal desde la presa de Cedillo, cuyo titular es la compañía Iberdrola, a 2.100 m3/s.
Avance hacia la normalidad
Extremadura recupera paulatinamente la normalidad tras el paso de los temporales Leonardo y Marta, pues la mayoría de los desalojados en Coria y Jerez de los Caballeros ya están en sus casas y las clases en los centros educativos están recuperadas en la práctica totalidad de la región.
No obstante, se mantiene como medida preventiva el desalojo voluntario de los vecinos de las pedanías de Gévora, Novelda y Sagrajas por la posible incomunicación por carretera.
Las cincuenta familias que fueron desalojadas el pasado jueves de la urbanización ‘La Isleta’ de Coria (Cáceres) ya pueden regresar a sus viviendas tras la mejora de las condiciones hidrológicas que motivaron la evacuación: el aumento del caudal del río Alagón como consecuencia de las intensas lluvias registradas en el norte de la provincia de Cáceres.
En las pedanías de Valuengo y La Bazana, de Jerez de los Caballeros, cuyos vecinos pudieron volver a sus casas este fin de semana, pero seguían en vilo por riesgo de inundación, ya han comprobado que el caudal del río Ardila ha descendido, así como la cota del embalse de Valuengo.
Sin daños personales pero muchos destrozos
«La normalidad está de vuelta», ha declarado a EFE este lunes el alcalde de Jerez de los Caballeros, Raúl Gordillo, quien ha valorado que la sucesión de las borrascas no haya provocado daños personales en la zona.
Tras la evacuación de unos 800 vecinos de las dos pedanías el pasado jueves, alojados en el polideportivo de Jerez, la residencia de mayores, casas de familiares y establecimientos turísticos, la comarca inicia esta semana con más sosiego pese a que las previsiones meteorológicas siguen apuntando lluvias en la zona en los próximos días.
Lo único que sigue inundado, ha precisado, es el badén de acceso a La Bazana.
La segunda parte de este episodio meteorológico es «hacer frente a muchos arreglos y muchos destrozos», ha lamentado Gordillo, con daños en el badén, en caminos rurales y en el puente de la Palomilla, entre otros.
Por su parte, el norte de la provincia de Cáceres volverá a estar este martes en alerta amarilla por fuertes lluvias, que podrían alcanzar los 40 litros por metro cuadrado en doce horas y los 15 l/m2 en una hora.