Guardiola, este martes durante su discurso de la primera jornada del debate de investidura en la Asamblea de Extremadura EFE/Jero Morales

Guardiola le dice a Vox que no son incompatibles «ni hay muros» entre ellos

Mérida (EFE).- La candidata del PP a la Presidencia de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha asegurado este martes que se presenta a la investidura «por convicción» y «compromiso» y, en referencia a Vox, ha dicho que no son incompatibles «ni existen muros» entre ellos.

Durante su discurso en la primera jornada de investidura, a la que llega sin contar con los apoyos necesarios para ser elegida mañana presidenta de la Junta, María Guardiola ha destacado las medidas conjuntas que impulsaron PP y Vox cuando gobernaron juntos .

Ha expresado su hartazgo ante los «muros», las «excusas» y las pérdidas de tiempo y ha afirmado que se presenta a la investidura para ofrecer estabilidad y acuerdos «frente a la desesperanza, el revanchismo y efímeras florituras».

La candidata popular ha advertido de que la discusión política genera bloqueos en el futuro de los ciudadanos, quienes esperan «nuestros acuerdos y medidas». «Aquí no estamos ni por Pedro Sánchez, ni por Santiago Abascal, ni por Ione Belarra, ni por Alberto Núñez Feijóo…» sino «por las mujeres y hombres de Extremadura», ha aseverado.

El Gobierno de coalición de 2023

Guardiola ha recordado que llegó a la presidencia de la Junta de Extremadura con el apoyo de Vox, un apoyo que hoy no tiene, pero cree que «nadie puede negar» que juntos impulsaron medidas que han «funcionado».

«No voy a regodearme en la diferencia, sino a centrarme en lo que nos une», ha precisado la candidata popular, que ha defendido que «hay muchas cosas en las que coincidimos y otras en las que no, como es normal, porque no somos el mismo partido, sino que cada uno defendemos con pasión nuestros programas».

Guardiola ha incidido en que es la felicidad y el bienestar de los extremeños «el que tenemos en nuestras manos» y «mientras discutimos aquí, mientras bloqueamos el futuro de nuestra tierra, los colegios abren y los hospitales nunca cierran, las ciudades encienden sus luces y algunos negocios levantan sus persianas y el campo busca savia nueva y más oportunidades y más respeto».

Por ello, ha apelado a no olvidar que es la Asamblea de Extremadura y lo que representa para las mujeres y hombres que depositaron su voto «porque esperan que hagamos cosas por ellos, cosas mucho más importantes que un reproche, que una acusación o que un desprecio».

Llamada a la responsabilidad

La candidata popular confía en que se puede avanzar juntos «con diferencias, con diálogos encendidos, con discrepancias», pero haciendo un ejercicio de responsabilidad «porque no estamos aquí para frenar medidas, sino para impulsarlas».

«Esta casa no es la casa de la negación ni del bloqueo. Es la casa de las propuestas, de los acuerdos y de las soluciones», ha dicho la María Guardiola, para quien » lo que echa raíces en la memoria de Extremadura no son los portazos, sino la responsabilidad, el acuerdo y la capacidad de entendernos a pesar de nuestros desencuentros».

También ha abogado por «combatir la antipolítica, la que se alimenta del ruido y del desprecio», que se combate con interés general, con diálogo, con acercamiento de posturas, con humildad y con discrepancias leales y acuerdos transparentes, ya que «esto no va de llevarse bien, ni de reírnos las gracias unos a otros».

El PSOE

Al PSOE, partido que, según ha dicho, está «en reconstrucción» y que necesita tiempo, reflexión, espacio y un nuevo liderazgo «para reencontrarse consigo mismo después de una derrota tan contundente», les ha pedido que reconozca el mandato de las urnas.

En su opinión, «nadie pierde dignidad por respetar el resultado electoral, al contrario creo que la recupera» y aceptar que Extremadura habló con claridad y pidió seguir trabajando sin estar permanentemente bloqueado.

Para Guardiola, a esta tierra no le sirven las guerras internas «ni los cálculos de aparato», sino que «quien perdió, quien se desplomó, asuma su momento» y que quien ganó tenga la posibilidad de gobernar con seriedad, con moderación, y siendo fiscalizado.

Por este motivo, le ha indicado que no le pide su abstención «sino que me respeten».