Badajoz (EFE).- Un total de 5.873 estudiantes extremeños han iniciado este martes las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) 2026, en la que cada vez se tienen más en cuenta las nuevas tecnologías.
Desde la inclusión de sistemas para que los estudiantes puedan identificarse a través del DNI electrónico hasta las recomendaciones para que nadie intente utilizar dispositivos para copiar en los exámenes, son algunos ejemplos de la presencia de elementos tecnológicos.
Antes de comenzar las pruebas, la vicerrectora de Estudiantes, Empleo y Movilidad de la Universidad de Extremadura (UEx), Rocío Blas, ha informado a los medios de que los estudiantes realizarán estos exámenes distribuidos en trece sedes de diez localidades extremeñas.
Los modelos de los exámenes y los criterios de corrección son “continuistas”.
Novedades
Entre las principales novedades se encuentra la inclusión del DNI digital, por lo cual todas las sedes están equipadas con dispositivos para los alumnos que utilicen esta fórmula para identificarse.
A su vez se ha reforzado la vigilancia con un listado sobre dispositivos “ sospechosos” y recomendaciones destinados a los correctores ante “los cambios en los métodos por los cuales algunos estudiantes intentan superar la PAU de forma fraudulenta”.
Por otra parte, 212 estudiantes contarán con exámenes adaptados por múltiples motivos, desde dificultades de aprendizaje o discapacidad a situaciones sobrevenidas como lesiones de última hora.
Rocío Blas ha recordado que más del 95 por ciento de los jóvenes superan habitualmente con éxito las pruebas, de ahí que haya lanzado un mensaje de “tranquilidad” a los estudiantes extremeños de cara a estos días.
La directora general extremeña responsable del área de Universidad, Esther Muñoz, ha manifestado que “es muy importante que los estudiantes se queden en su tierra” y ha destacado que “la UEx ha crecido en los dos últimos cursos en cuanto al número de estudiantes de nuevo ingreso tras años de bajada”.
El presidente del tribunal calificador de la PAU, José Antonio Pariente, ha expresado que las pruebas cuentan con unos 400 profesionales, entre correctores, profesorado vigilante, delegados de sede o personal de servicio, y que suman “los 35.000 exámenes”.
Sensaciones
Buenas sensaciones y asequible han sido algunos de los comentarios de los estudiantes al final de las primeras pruebas de Lengua Castellana y Literatura II, que ha combinado un texto del escritor Juan José Millás sobre los ‘blíster’ de medicamentos, con una redacción sobre la influencia de los objetos y las tecnologías en la vida cotidiana.
Frente a los nervios que predominaban horas antes del inicio de los exámenes, a la salida se respiraba un ambiente de mayor tranquilidad entre buena parte de los estudiantes consultados por EFE en Plasencia
El examen ha partido del artículo «Arquitecturas mínimas», publicado por Millás en marzo de este año, una reflexión sobre el blíster de los medicamentos como objeto cotidiano y su influencia en los hábitos de las personas.
Además del comentario lingüístico, los alumnos debían elaborar un texto argumentativo sobre cómo objetos cotidianos o las tecnologías actuales influyen en el comportamiento y las decisiones, mientras que en el bloque de literatura podían elegir entre desarrollar un tema sobre la poesía española del primer tercio del siglo XX o sobre la narrativa hispanoamericana del siglo XX.
Las opiniones sobre la dificultad de la prueba han sido variadas, aunque ha predominado una valoración positiva, como Lucía, de 17 años, que confesado que la parte de comunicación «ha resultado asequible», aunque ha reconocido haber encontrado especiales dificultades en el ejercicio de sintaxis.
«La oración de sintaxis, superdifícil», ha resumido la estudiante, que también ha calificado de «complicados» los temas de literatura planteados en el examen.
Por su parte, Miguel, de 18 años, ha ofrecido una visión muy distinta porque el examen ha sido «fácil, fácil, fácil. Buen comienzo», misma sensación que Erika, de 18 años, que ha subrayado que no ha encontrado «especiales complicaciones» en ninguno de los bloques de la prueba.
Para Claudia, el texto planteado ha sido «comprensible» y los ejercicios de sintaxis le han parecido más asequibles que los de convocatorias anteriores, por lo que ha concluido que se lo esperaba «más difícil».
Badajoz
Los comentarios tras esta primera prueba no han diferido en Badajoz, donde los estudiantes han confesado cierta relajación con la sensación de haber superado al menos el miedo a lo desconocido que representa el primer examen.
Según han dicho a EFE los jóvenes que afrontan la selectividad en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, están contentos «por todo el esfuerzo realizado”, como Alicia Santiago, del Instituto Zurbarán (Badajoz), quien llevaba «bien estudiada» tanto la poesía española del primer tercio del siglo XX como la narrativa hispanoamericana.
Confiesa que su objetivo es estudiar Biotecnología y quedarse en Extremadura.
«El primer examen siempre es el peor», ha expresado su compañera Carla García, que quiere estudiar Ingeniería Industrial, también en la Universidad de Extremadura (UEx), convencida de que «la carrera aquí es al menos tan buena como en cualquier otro sitio».
El joven Juan Manuel Bustamante, del centro Nuestra Señora de la Asunción (Badajoz), cree el examen «ha sido más fácil que el año pasado», aunque ha reconocido que el ‘blíster’ al que aludía el texto a desarrollar dentro de la prueba al principio le dejó «un poco pillado» porque no le sonaba de nada.
En el caso de Martín Aguado y Mario Caro, ambos del instituto Zurbarán (Badajoz), el examen ha sido sencillo teniendo en cuenta lo trabajado durante todo el curso, lo que le ha permitido «dejar atrás los nervios» de cara a los próximos exámenes.










