Badajoz (EFE).- Policía Nacional y Agencia Tributaria han desmantelado una organización que introducía armas prohibidas en Badajoz, en una operación en la que han sido detenidas tres personas, dos hombre y una mujer. De las detenidas, el principal investigado ha ingresado ya en prisión.
La Brigada Provincial de Policía Judicial de Badajoz inició las investigaciones en el mes de mayo, según se ha informado este viernes. Por ello, solicitaron la colaboración de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria de Extremadura.
Fruto de las investigaciones, se recibió información de un entramado en el dos personas de la localidad estarían introduciendo armas de fuego en Badajoz, a través de empresas de paqueterías. Esto coincidía con la proliferación de episodios violentos sucedidos en los últimos meses.
Coincidencia con episodios violentos en la ciudad
Los investigados aprovechaban ser los responsables de una de estas empresas y utilizaban a otras para recibir paquetes.
En la llamada ‘Operación Alcántara’, se determinó que el entramado aportaban datos de identidad y empresas ficticias, direcciones de entrega erróneas y teléfonos a nombre de terceros como medida de seguridad. Así, pretendían evitar las posibles acciones policiales y la supuesta imposibilidad de relacionar estos paquetes con los investigados.
La recepción de los paquetes, se llevaba a cabo siempre en lugares previamente elegidos de la vía pública. De este modo, facilitaban la adopción de medidas de seguridad. Posteriormente, los paquetes eran trasladados hasta el almacén de paquetería donde trabajaban.
En un almacen mezclaban las armas con otros paquetes a repartir
En dicho almacén eran mezclados con otros paquetes, para trasladarlos a sus domicilios con cierta seguridad, ya que pasaban como repartidores convencionales.
Al mismo tiempo, otros miembros del equipo, que custodiaban los domicilios de los investigados y el almacén de reparto, con la preceptiva Autorización Judicial, llevaron a cabo una entrada y registro de estos inmuebles de forma simultánea. Allí, intervinieron siete pistolas, un silenciador, 4.610 euros y 3.355 euros en billetes presuntamente falsos.
Todas las armas estaban manipuladas
Todas las armas intervenidas presentaban manipulaciones, tanto en número de serie, que se encontraban borrados, como en elementos añadidos. Por esta razón, existía la consiguiente prohibición, según la legislación vigente en España, de su venta y comercialización.
Los detenidos son dos hombres y una mujer de entre 30 y 46 años de edad. Todos fueron puestos a disposición de la Autoridad Judicial, decretando el ingreso en prisión del principal investigado. Tras esto, la investigación se da por finalizada.










