Paloma Palomo | Mérida, 21 jul (EFE).- La actriz Toni Acosta, que encarna Ino -una de las criadoras del dios Dionisio en ‘Bacanal’ en el Festival de Teatro de Mérida-, ha reivindicado, en una entrevista con EFE, la necesidad de articular leyes que protejan la exposición de los menores en redes sociales.
La artista canaria reconoce que negarles el uso de dispositivos en una sociedad digital como la actual «sería ridículo» por lo que ha apuntado que hay que buscar «una manera en que ellos se comuniquen» y ello a pesar de que «la sociedad vaya mucho más rápido que la legislación».
En este sentido, ha indicado que si personas adultas «están enganchadas» como no lo van a estar los más jóvenes, y ha explicado «los esfuerzos» que ella misma emplea para resistir la tentación del denominado ‘scroll’, con limitadores de tiempo o desinstalar aplicaciones y ha recomendado «aburrirse» como remedio para esta «adicción».
Toni Acosta asegura que «nos han saltado todas las alarmas» y aunque cree que, a lo mejor es «muy optimista», se está tomando conciencia del peligro, pero no se debe intentar solucionar individualmente, sino «colectivamente, en sociedad y con leyes».
Así, ha citado el ejemplo de otros países en los que ya se han tomado «decisiones muy drásticas y también hay centros donde el móvil se queda la entrada» sobre todo en un mundo en el que «cada vez estamos más expuestos a una presión estética y se está llegando a unos niveles loquísimos».
Las verdaderas heroínas: las madres
Este instinto de protección en la era digital conecta de manera directa con su visión sobre las madres, que Acosta define como las «heroínas» en cualquier circunstancia: «las que trabajan, las que no, las que claudican, las que pierden los nervios y las que no los pierden».
Por ello, ha destacado la fortaleza de esa figura materna como la que representa con Ino en el cuarto estreno del festival -del 22 al 26 de julio-, que, incluso en la Grecia antigua, «se plantaban a los dioses, antes de dejar que ataquen a sus hijos».
Ino, su personaje, muestra una huida desesperada tras la locura de su marido y la muerte de su primogénito, lanzándose desde un acantilado abrazada a su hijo menor con la intención -fallida- de salvarlo.
Una acción que la sorprende y remueve a partes iguales y reflexiona sobre «las decisiones que puede tomar una madre en un momento de desesperación».
Resistencia, libertad y la herencia ‘Bacanal’
Toni Acosta explica que más allá del dolor trágico, ‘Bacanal’ se presenta como un reclamo en defensa de la libertad individual y la desconexión del juicio ajeno.
El espectáculo «recupera el si quieres bailar, baila como te dé la gana, da igual que te sientas juzgado», que se puede extrapolar al actual «escribe como te da la gana, vístete como te da la gana y córtate el pelo como te da la gana».
Esta necesidad de sacudirse la presión social se traslada a la propia propuesta escénica, que renuncia deliberadamente al humor -una casilla en la que han situado mucho a la actriz- para abrazar la danza y la expresión corporal como vehículos de liberación colectiva y que la han convencido para asegurar que el público saldrá del Teatro Romano «con una sonrisa y muchas ganas de vivir, bailar y divertirse».
A su juicio, lejos de limitar el montaje a la tragedia griega, el proceso de creación impulsado por Juan Carlos Rubio y Chevi Muraday ha trazado un puente con lo antiguo y que las mujeres de hoy en día son «las verdaderas herederas de las bacantes».








