Cáceres (EFE).- La Junta de Extremadura prepara su primer protocolo contra los matrimonios forzados, una de las nuevas formas de violencia que desde octubre de 2025 se incluyen entre las actuaciones de las secciones de violencia sobre la mujer, según ha anunciado este martes en Cáceres la presidenta regional, María Guardiola.
La presidenta extremeña ha explicado que, desde octubre del pasado año, las acciones de violencia sobre la mujer incluyen además los delitos contra la libertad sexual, la mutilación genital femenina y los matrimonios forzados, por lo que ha señalado la necesidad de seguir adaptando la respuesta de las instituciones.
Favorecer la detección temprana
Ha señalado asimismo que el objetivo de la formación es favorecer la detección temprana, la prevención y el acompañamiento de las mujeres en su proceso de salida de la violencia.
La presidenta ha explicado que la violencia “no afecta únicamente a las mujeres, sino también a sus hijas, hijos y hermanos”, y que “en muchas ocasiones se desarrolla de forma silenciosa durante años dentro del ámbito familiar”. Por ello, ha defendido que la formación debe adaptarse a las nuevas situaciones que se plantean.
La red extremeña cuenta actualmente con 36 oficinas de igualdad y violencia de género y 22 puntos de atención psicológica, además del Proyecto Pilar, que ofrece atención psicológica de emergencia en todos los municipios extremeños, según los datos aportados por Guardiola durante su intervención.
María Félix Tena (TSJEx) defiende la continuidad de la formación
La presidenta del TSJEx, María Félix Tena, ha puesto igualmente el foco en este modelo y en la experiencia de la comunidad autónoma, además de recordar que Extremadura ya contaba en 1999 con una comisión departamental para la prevención y erradicación de la violencia de género, con participación de distintas áreas de la Administración, y que en 2022 puso en marcha el primer juzgado comarcalizado de violencia sobre la mujer que cubría una provincia completa.
“Es imposible que haya igualdad en cuanto exista violencia de género”, ha afirmado Tena, quien ha defendido la continuidad de la formación y de la especialización de los profesionales que intervienen en estos casos.
No debilitar la confianza en las instituciones
Por su parte, la presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género y vocal del CGPJ, Esther Rojo Beltrán, ha reclamado durante la inauguración de las jornadas que “las instituciones no debiliten la confianza de las mujeres en los sistemas de protección” y ha defendido la formación y el conocimiento como herramientas para mejorar la respuesta.
Entre los nuevos retos abordados, ha citado la violencia sexual digital, la inteligencia artificial, la prueba preconstituida, la discriminación interseccional y la violencia contra las mujeres en el ámbito rural










