Mérida (EFE).- La falta de empleo, de vivienda o de un proyecto de vida agrava la salud mental entre los jóvenes cuyas urgencias se están incrementando porque cada vez piden ayuda antes, según el presidente de Feafes Extremadura, Antonio Lozano, que ha reclamado un proyecto regional en este sentido con presupuesto.
La Asamblea de Extremadura ha acogido este miércoles el acto institucional por el XXVIII Día Mundial de la Salud Mental, al que han asistido, entre otras autoridades, la consejera de Salud y Atención a la Dependencia, Sara García Espada, así como el presidente de Feafes Extremadura.
Bajo el lema ‘Haz match con tu salud mental’, este año interpela a los jóvenes a cuidar su bienestar emocional en un mundo de «inmediatez, hiperactividad y aumento de la presión social», ha expuesto la consejera a los medios previamente.
García Espada ha recordado que la región cuenta con el servicio BIEMEx, un recurso gratuito de apoyo telemático al bienestar emocional abierto los 365 días del año.
«Todos somos vulnerables, todos en cualquier momento podemos necesitar ayuda porque todos atravesamos momentos de vulnerabilidad», ha apuntado.
A su juicio, ahora mismo el foco del debate está en establecer una edad mínima de acceso a las redes sociales por, entre otros motivos, la salud mental de los jóvenes, pues «a veces» lo que muestran las redes «se aleja mucho de la realidad» a pie de calle.
García Espada ha asegurado, a preguntas de los medios, que la red de salud mental pública de Extremadura se fortalece «año a año» con más profesionales y recursos, aunque ha evitado dar cifras de aumento debido al «momento electoral» actual.
El presupuesto
Por su parte, el presidente de Feafes Salud Mental Extremadura, Antonio Lozano, ha abogado por impulsar un proyecto regional en salud mental «con presupuesto» para su «total ejecución y cumplimiento».
Así, ha asegurado que las carencias de la sociedad «se van trabajando, pero no se van solventando», mientras que la red de apoyo a la salud mental «crece» en la región aunque se necesitan mayores recursos y profesionales.
A su juicio, la demanda es «tremenda», con una mayor afluencia de problemas ya no solo de trastornos mentales graves, si no dificultades para enfrentarse a la vida diaria, la falta de empleo, de vivienda o de un proyecto para los jóvenes.
Según Lozano, las urgencias en los equipos de salud mental y infantojuvenil han subido, pues «las personas jóvenes piden antes ayuda y tiene menos temor a pedirla», algo positivo.
El estigma social
Para el presidente de Feafes, el estigma social en cuanto a los trastornos mentales se está superando y cada vez la sociedad está siendo «un poco más participativa».
Ha expuesto que el «auge» no se da tanto en algún trastorno en concreto sino en las dificultades de las personas jóvenes para afrontar las situaciones críticas y su proyecto de vida
Lozano se ha referido también al «tabú» que sigue suponiendo el suicidio en la sociedad, aunque «los jóvenes piden ayuda antes», por el cual 74 personas se quitaron la vida en 2025 en Extremadura, 5 menores de 30 años, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) cantidad inferior a años anteriores.
«Afortunadamente es una cantidad inferior, pero eso significa que todavía tenemos que seguir trabajando en eso, nos queda mucho por hacer», ha concluido










