Mérida, 27 oct (EFE).- Cerca del 50 % de las personas cuidadoras extremeñas pertenece a la denominada ‘generación sándwich’, aquella que además de ocuparse de los hijos a su cargo, atienden a un familiar mayor.
Así lo revela el I Estudio del Observatorio Cinfa de los Cuidados ‘Radiografía de los cuidados familiares en la sociedad española’, realizado a una muestra representativa de más de 3.200 personas cuidadoras del país y elaborado por Laboratorios Cinfa con el aval de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).
De acuerdo con el estudio, el perfil de la persona cuidadora en Extremadura tiene una edad media de 47 años y, en la mitad de los casos (50,8 %), es mujer y cuidadora principal, frente al 49,2 % de hombres que asumen este rol.
Perfil del cuidador/a
En ocho de cada diez casos (80,3 %), el miembro de la familia atendido es el padre o la madre de la persona encuestada y, en uno de cada tres (34,3 %), su edad supera los 81 años.
Por otra parte, casi la mitad (48,3 %) convive con la persona a su cargo y el 56,2 % afirma atender a familiares con algún grado de dependencia.
Asimismo, el 43,3 % de las personas cuidadoras en la región declara llevar más de dos años asumiendo esta responsabilidad, con un tiempo promedio atendiendo al familiar de 3,4 años.
Más de la mitad (53 %) lleva a cabo los cuidados con una frecuencia diaria y el 47 % restante lo hace de forma semanal.
La investigación revela también que, de media, las personas encuestadas en Extremadura dedican 25,5 horas semanales a esta labor y siete de cada diez (69,8 %) afirman haber tenido que quitar tiempo de otras actividades.
Tareas
Respecto al reparto de las tareas, una de cada diez (12,3 %) asegura actuar como único cuidador, mientras que el 87,7 % restante comparte responsabilidades a la hora de atender a su familiar.
En este sentido, el 63,7 % de los extremeños que comparten los cuidados lo hace con los hermanos y dos de cada diez con otros familiares (22,5 %), la madre (20,6 %) y la pareja (también el 20,6 %).
Un 15,7 % recurre a ayuda remunerada en el domicilio y una de cada diez comparte esta labor con los hijos (10,8 %).
Por otra parte, el estudio revela que uno de cada tres (36,7 %) cuidadores en Extremadura considera que la edad avanzada de su familiar es el primer motivo de que necesite ser cuidado, seguido de la soledad (13,3 %) y una enfermedad neurodegenerativa (10,1 %).
Respecto al tipo de cuidados que se prestan al familiar en Extremadura, seis de cada diez (60,1 %) le hacen compañía para apoyarle emocionalmente y la mitad (50,5 %) acude con él o ella a las citas médicas.
Elección personal
Al ser preguntados por cómo asumen hoy este papel, seis de cada diez (59,5 %) cuidadores lo consideran una muestra de afecto y la mitad (50 %), una elección personal.
Para el 37,1 %, este rol dignifica como persona y, para una de cada tres (34,5 %), constituye una obligación personal o familiar.
Asimismo, ocho de cada diez (78,8 %) opinan que atender a un familiar mayor les ha cambiado el modo de ver la vida: una de cada tres (34,1 %) afirma valorar más el tiempo y las pequeñas cosas y el 17,7 % siente que ahora su vida está más enfocada a los demás que a sí misma.
El 15,5 % piensa que su visión vital ha cambiado un poco, pero no de manera fundamental, y una de cada diez (11,5 %) que se ha hecho más fuerte y resistente.








