Mérida (EFE).- La presidenta extremeña en funciones, María Guardiola, ha recibido este viernes otro no de Vox para ser investida como jefa del Ejecutivo regional, por lo que se abre un plazo máximo de dos meses para que Extremadura cuente con un nuevo Gobierno antes de la repetición electoral.
El rechazo de Vox en la segunda votación para la investidura de la candidata del PP ha confirmado lo que horas antes ya habían anunciado fuentes populares sobre cuál iba a ser el voto de la formación de Santiago Abascal en el pleno de este viernes.
Tanto PSOE como Unidas también han votado en contra, por lo que Guardiola, que en esta segunda votación solo necesitaba mayoría simple, solo ha contado con el apoyo del grupo Parlamentario Popular
Guardiola pide a Vox «dejar de lado los reproches»
En su intervención ante la cámara, Guardiola ha pedido a Vox «dejar de lado los reproches y culpas» y «cambiarlo por más trabajo y reuniones» para dar cuanto antes estabilidad a Extremadura.
Ha añadido que no está dispuesta a rendirse y que insistirá en el diálogo, por lo que ha dicho a la oposición que no les pedía que votasen sí a su investidura ni que renunciaran a sus programas, solo que «no voten no» y dejen gobernar a quien ganó a las elecciones autonómicas.
Ha remarcado que los extremeños sigue esperando respuestas y por eso ella puso el miércoles sobre la mesa un modelo basado en el cambio, pero que necesita de un ejecutivo con plena capacidad de actuación.