Almendralejo (Badajoz) (EFE).- La Asociación de Padres de Niños con Autismo de Extremadura (Apnasurex) ha denunciado la sanción de 9.000 euros impuesta por la Inspección de Trabajo por una caseta solidaria durante la Feria Ibérica de la Alfarería y el Barro de Salvatierra de los Barros (Badajoz).
Según ha informado la asociación en un comunicado, la inspección de trabajo acudió el 30 de mayo a la caseta, acompañada por la Guardia Civil. Además, identificó a varios de los 14 voluntarios. Posteriormente, concluyó a partir de las declaraciones de dos de ellos que podía existir una relación laboral encubierta.
Consideran «radicalmente errónea» la interpretación
La asociación considera esta interpretación «radicalmente errónea» y asegura haber aportado documentación que acredita el carácter voluntario de la actividad. Además, afirma que los 15.010 euros recaudados fueron ingresados íntegramente en su cuenta y que los pagos correspondieron únicamente a proveedores.
También presentó sus estatutos y cartas de apoyo del Ayuntamiento de Salvatierra de los Barros y de la Federación Autismo Extremadura.
Tras las actuaciones, la asociación recibió «la sanción máxima prevista en el orden social». Por ello, finalmente pagarán 5.400 euros al acogerse a la reducción del 40 por ciento por pronto pago.
Cada euro destinado a un procedimiento judicial es un euro que se le resta a ellos
La asociación recalca que no adopta esta decisión porque reconozca haber cometido una infracción, sino porque considera que su responsabilidad primera es con los treinta niños y niñas con TEA que atiende y que cada euro destinado a un procedimiento administrativo o judicial «es un euro que se le resta a ellos».
«Una asociación que lleva dieciocho años supliendo con voluntariado y solidaridad lo que la Administración no hace, termina siendo sancionada precisamente por ejercer ese voluntariado», han denunciado.
Respaldo de la Federación Extremeña de Autismo
La Federación de Autismo de Extremadura ha mostrado públicamente su respaldo a Apnasurex y ha reclamado el archivo del expediente.
Su presidente, Rafael Hernández Fernández, ha defendido que los dos voluntarios identificados durante la inspección «eran voluntarios, no trabajadores». Además, ha subrayado que la caseta constituye una actividad benéfica y no un negocio.
Desde Apnasurex aseguran que mantendrá la Caseta Solidaria y continuará destinando los fondos obtenidos a su Escuela de Verano. «La injusticia puede doler, pero no puede detenernos», han concluido en su comunicado.










