Madrid (EFE).- Tras sucesivas borrascas, España tiene llenos sus embalses, pero el reto con la llegada del buen tiempo es retener el agua. En los meses calurosos puede evaporarse hasta el 20 por ciento, aunque despuntan soluciones innovadoras para mitigar el problema: desde paneles solares flotantes para que la luz no caliente el recurso hasta el vertido masivo de «bolas de sombra».
Así lo explica a EFE el ingeniero José Fernando Pérez, profesor de la Escuela de Arquitectura, Ingeniería y Diseño de la Universidad Europea, quien subraya que «uno de los grandes problemas del agua en España es que el sol nos roba el recurso de los embalses sin que nos demos cuenta».
La evaporación transforma millones de litros en vapor de agua, especialmente cuando las temperaturas son elevadas y la lámina de agua expuesta directamente a la atmósfera permanece estacionaria durante largos periodos.
Vista que presenta este jueves el embalse de Ullibarri-Gamboa (Álava). EFE/Iratxe Rodríguez García