Madrid (EFE).- El Gobierno ha ensalzado el «extraordinario trabajo» de los servicios de emergencia que trabajan para extinguir la decena de incendios forestales activos este miércoles en España, con una evolución «favorable» aunque «máxima prudencia» ante el comienzo de la cuarta ola de calor del verano.
Desde el Puesto de Mando Avanzado de Navacalcarnero (Madrid), el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha augurado que las próximas horas serán «decisivas» en la lucha contra el fuego que arde en diez incendios repartidos por el territorio nacional y ha pedido «un poco de paciencia» y «confianza en las instituciones» a las personas evacuadas o confinadas.
En el caso del más grande, el que afecta a Ávila, Madrid y Toledo, Sánchez ha explicado que «ahora mismo se está en una tarea de contención» para evitar «cualquier reinicio de incendios en zonas que pensábamos que ya estaba consolidada o estable la situación».
El mismo mensaje de «esperanza» combinado con «máxima prudencia» ha sido trasladado por varios ministros a lo largo de esta jornada, empezando por la vicepresidenta tercera y responsable de Transición Ecológica, Sara Aagesen.
El incendio de Vall d’Uixó (Castellón) sigue sin control
En Castellón más 1.200 profesionales trabajan coordinados en este incendio -de ellos 352 sobre el terreno- y está previsto que más de 30 medios aéreos se incorporen a lo largo del día a las tareas de extinción, ya que las condiciones meteorológicas lo están permitiendo, sobre todo en el flanco oeste, en la zona de Tales y Alfondeguilla.
En la Comunidad de Madrid, las mejores condiciones meteorológicas de la noche junto con los trabajos desarrollados por los efectivos han ayudado a disminuir la intensidad del fuego y a favorecer la estabilización del perímetro del incendio, lo que contribuirá a su control definitivo.







