Organsound: el altavoz gallego inspirado en el órgano que une «patrimonio y tecnología»

José Carlos Rodríguez I
Santiago de Compostela (EFE).- Los hermanos Juan y José Portela Seijo patentaron numerosos inventos en Compostela entre los años cincuenta y los años ochenta. Además de construir uno de los primeros magnetófonos de hilo de acero, inventaron también el Organsound, un altavoz inspirado en el órgano de la Catedral de Santiago que ahora el artista sonoro Xoán-Xil López recupera con una instalación «que establece puentes entre patrimonio y tecnología».

El Organsound es una caja acústica que no se limita a reproducir sonido, sino que «lo amplifica y enriquece». Yago Portela, hijo de Juan Portela, señala a Efe que tanto su padre como su tío «estaban muy preocupados por reproducir sonido de calidad», en la época en la que se buscaba la «alta fidelidad» o ‘High Fidelity’, sin ruidos o distorsiones.

Desde jóvenes, los hermanos Portela se interesaron por la electrónica y, en los albores del nacimiento de Radio Galicia, ya crearon una pequeña emisora de radio. Tras el estallido de la Guerra Civil, trabajaron en diferentes transmisiones radiofónicas y en la década de los 40 crearon un magnetófono de hilo metálico de acero que en aquel momento superaba en calidad a los importados del extranjero.

Adelantados a su tiempo, los hermanos Portela decidieron montar una fábrica de magnetófonos y recibieron incluso la visita del gigante Philips, que se interesó por adquirir la patente, tal y como revela Yago Portela.

Finalmente no hubo acuerdo y los hermanos siguieron con su idea de montar un taller en Santiago. En la década de los 50 el magnetófono quedó obsoleto y fue sustituido por la cinta, que ya en los 60 se hizo popular a nivel doméstico.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 11/09/2025.-El artista sonoro e investigador Xoán-Xil López recupera con una instalación cuadrafónica el Organsound, un altavoz diseñado por los hermanos Portela Seijo en 1972 en Santiago e inspirado en el órgano de la catedral. EFE. Xoán Rey.

Un altavoz «artesanal»

Sin embargo, el afán de los Portela por seguir investigando con el sonido estereofónico no cesó y a principios de los 70 patentaron un altavoz «artesanal», que además de ser un éxito comercial en la época, con cientos de unidades vendidas, se convirtió en un ejemplo de «la unión entre ciencia, arte y tecnología».

Inspirado en el órgano de la Catedral de Santiago, el invento adquirió el nombre de Organsound y supuso una revolución en su tiempo en el mundo del sonido acústico.

Se trata de un altavoz tubular, que aprovecha las propiedades resonantes del aire contenido en tubos de distinta longitud para potenciar diferentes sonidos armónicos naturales de la música.

Cada tubo actúa como una cámara de resonancia específica, afinada por su tamaño y su forma, de modo que la escucha «se convierte en una experiencia física y envolvente», tal y como señala a Efe el artista sonoro Xoan-Xil López.

Una pieza «cuadrafónica»

El investigador propone, con una pieza sonora creada específicamente para reproducirse en el Organsound, recuperar este altavoz y el patrimonio sonoro gallego desde una perspectiva «intergeneracional».

En el marco del festival WOS, que celebra su octava edición del 11 al 14 de septiembre en Santiago, López ha creado una instalación cuadrofónica, con cuatro modelos originales de Organsound que además de tener una función acústica son en sí mismos «esculturas sonoras».

«La diferencia con otros altavoces es que cada tubo responde a una frecuencia de resonancia», explica el artista.

López ha trabajado durante meses con el órgano de la Iglesia de la Universidad, en Santiago, un instrumento que data de 1802 pero que «era un poco arcaico para la época». Su propuesta consiste en crear la pieza trabajando «con las características sonoras del Organsound» pero a partir de sonidos recogidos con ese órgano.

Se trata de aproximar la escucha a la experiencia que tiene el intérprete cuando toca el órgano, a «jugar con esas capas de sonido diferentes» para luego distribuirlas en los cuatro altavoces Organsound y crear «una nueva pieza en el lugar de escucha».

«En el órgano, los tubos están distribuidos en diferentes partes, de manera que cuando tocas ciertos registros, a veces el sonido viene de dentro del órgano, otras veces suenan encima de la cabeza del intérprete y otras escuchas el rebote, cuando salen contra una pared», explica López, que también incluye en su pieza «los sonidos que muchas veces se tratan de evitar», como el motor de ventilación, el de las propias teclas al presionarlas o el de los tiradores.

«Quise respetar la propia naturaleza sonora del órgano y no hay ningún sonido procesado, ni cambiado de altura ni invertido. No hay efectos. Aunque a veces puede parecer que son sonidos electrónicos, son todos sonidos acústicos», añade.

‘O4’u ‘Órgano para cuatro altavoces’ se podrá visitar de jueves a domingo en horario de tarde en la sede de Afundación y es una instalación que pertenece al proyecto de investigación y creación sonora ‘Amplificando a memoria’, que combina «memoria tecnológica, creación artística y participación ciudadana».

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 11/09/2025.-El artista sonoro e investigador Xoán-Xil López (d) y la coordinadora del proyecto ‘Amplificando a memoria’, Acacia Ojea (i) recuperan con una instalación cuadrafónica el Organsound, un altavoz diseñado por los hermanos Portela Seijo en 1972 en Santiago e inspirado en el órgano de la catedral. EFE/Xoán Rey

Memoria, patrimonio y tecnología

«Se trata de poner en valor dos elementos patrimoniales de la Ciudad de Santiago muy importantes, como el órgano de la Iglesia de la Universidad, del siglo XIX, y los Organsound, que en los 70 superaron lo que podían ofrecer otros sistemas de alta fidelidad», asegura López.

Además de su instalación, se celebrará un panel de pensamiento alrededor del Organsound, con la participación del artista, acompañado de Yago Portela y la directora del ciclo ‘De lugares y órganos’, Belén Bermejo.

También habrá tres sesiones de escucha -el viernes, sábado y domingo- de la mano de los productores musicales Philip Sherburne, Nono y Chago.

La coordinadora del proyecto, Acacia Ojea, señala que la idea es «poner el foco en la escucha atenta» a través de unos altavoces que suponen «un puente acústico» entre pasado y presente. EFE