Santiago de Compostela (EFE).- La Xunta va a incrementar las ayudas destinadas a los ayuntamientos para rehabilitar inmuebles de su titularidad que estén en desuso y destinarlos a alquiler «de carácter social», con una subvención que alcanzará hasta el 95 % del coste de las obras.
Según ha explicado el presidente gallego, Alfonso Rueda, en la sesión de control al Gobierno en el pleno del Parlamento, esta medida forma parte del apoyo a los ayuntamientos, sobre todo los pequeños, para rehabilitar vivienda y se enmarca en la apuesta de la Xunta por la vivienda pública, con el compromiso de 4.000 nuevos pisos en esa legislatura.
Un compromiso que la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, ha puesto en duda, ya que la «realidad» es que la Xunta desde que ha realizado este anuncio para 2028 «solo ha entregado 47 viviendas», ha afirmado, citando los datos del Ministerio de Vivienda.
Así que las 22.680 personas que están en el Registro de demandantes de vivienda protegida «tienen más posibilidades de que les toque la lotería de Navidad» que de ver cumplido su «derecho a una vivienda digna», ha lamentado, tras acusar a la Xunta de «bulos y propaganda» en este ámbito.
Rueda ha asegurado que las viviendas públicas comprometidas están «en construcción» y ha invitado a Pontón a acudir «a principios» de 2026 al acto de entrega de 74 en Pontevedra, en el barrio de Valdecorvos, y ahí «se comerá sus palabras» porque las afirmaciones del BNG son «demagogia».

Sobre el anuncio realizado por Rueda de las ayudas a los ayuntamientos para rehabilitar, la Xunta ha puntualizado posteriormente que se va a incrementar la cuantía de estos apoyos un 30 % para que los medianos y pequeños transformen inmuebles municipales en viviendas públicas para alquiler.
La nueva convocatoria de este programa se aprobará en este mes en el Consello de la Xunta, ha avanzado la misma fuente.
«Señor Rueda, póngase a trabajar»
La líder de la oposición ha instado a Rueda a «ponerse a trabajar» por la vivienda pública y dedicarse menos a «hacer oposición» al BNG, algo que ha ejemplificado en el caso de Santiago de Compostela, donde la Xunta reclama la cesión de suelo público pese a que «lleva prometiendo desde 2020 una promoción en O Castiñeiriño que tenía que estar en 2022 y están las llaves sin entregar».
Pontón ha criticado la política de vivienda del PP en la Xunta porque considera que ha optado por «la especulación», frente a lo que ha propuesto tres medidas «serias» en este ámbito, como son la compra masiva de vivienda vacía para destinarla a alquiler, la protección permanente de toda la vivienda protegida, y comprar toda vivienda protegida que se ponga a la venta.
Rueda ha calificado estas medidas de «demagogia» y ha defendido que el carácter social de los pisos de protección ya está «blindado» en la ley de acompañamiento de los presupuestos para 2026, por lo que ha pedido a Pontón «un poco de realidad» y no soluciones «mágicas» o propuestas como «comprar pisos y si no los venden, expropiar; algo muy venezolano».
Además, ha criticado que el BNG enmiende los presupuestos del próximo año para rebajar la exención del impuesto sobre la herencia de pisos, de un millón a 200.000 euros, lo que supondría que «más de 9.000 gallegos» tendrían que pagar, frente a los 324 del último ejercicio fiscal.
El titular de la Xunta ha reiterado su invitación a Pontón para que vaya a la entrega de las viviendas en Pontevedra y, entonces «rectifique y, por una vez, tenga un poco de vergüenza política» y le dé la razón aunque sea llamándole «señor Rueda» y no presidente, porque ya sabe que «eso no lo va a decir», ha ironizado.










