Palas (Lugo) (EFE).- La plataforma Ulloa Viva, líder de las protestas contra el proyecto de macrocelulosa de Altri en Palas de Rei (Lugo), ha reclamado este lunes ir ahora «más allá del archivo» del expediente y conseguir «que el proyecto se entierre» ya del todo.
Su presidente, Juan Pedro Sánchez, ha indicado en una rueda de prensa en ese municipio gallego que el anuncio del pasado viernes de la titular de Economía e Industria de la Xunta, María Jesús Lorenzana, no deja de ser «una cuestión de trámite» y lo que falta ahora es «ver que se ejecute».
«Más allá del archivo, lo que necesitamos es que el proyecto se entierre. Y ya le llevaremos flores», ha manifestado Sánchez.
“Sabemos que el trabajo es largo. Queda tiempo. Esto no está acabado. Nosotros necesitamos cerrar todo este proceso, porque han sido cuatro años de lucha y cuatro años de mucho sufrimiento para la población”, ha insistido.

En el mismo sentido, ha recordado que el propio CEO de Altri dijo en junio del año 2024 que la empresa no invertía en lugares donde la población no les quería, y es por ello que le exigen que “cumpla su palabra” y que el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, le inste a hacerlo, porque “no les queremos”.
“La lucha no se detiene»
La portavoz de la plataforma, Patricia Coucheiro, ha ahondado también en su intervención en que “la lucha no se detiene totalmente hasta que este proyecto esté enterrado oficialmente”.
Así, ha avisado de que la plataforma Ulloa Viva seguirá alerta, avanzando de forma cauta, porque se abre todo un proceso en el que cerrar algunos trámites abiertos «y aclarar algunas cuestiones en relación con esos trámites serán asuntos centrales para la plataforma en los próximos meses”.
Pedro Trepat, miembro del gabinete jurídico de la plataforma, ha adelantado que, «sin prejuicio de que es una victoria probable», pedirán toda la información que les falta “para conocer los detalles y también las posibles alegaciones de la empresa”.
Y, sobre las reflexiones de sus compañeros, ha añadido que “la ley quiere que cuando se plantea un procedimiento administrativo se resuelva sobre el fondo del asunto”.
La empresa Greenfiber, sociedad participada en un 75 % por Altri y en un 25% por la española Smarttia, pretendía la construcción de una factoría que produciría, según el plan, 200.000 toneladas anuales de lyocell.
Desde el principio, la Xunta se mostró a favor de promover la planta y a finales de 2022 la declaró como proyecto industrial estratégico, lo que permitía simplificar y agilizar los trámites burocráticos.
Altri formalizó toda la documentación para obtener la evaluación ambiental positiva y en 2024 el Gobierno gallego, presidido por Alfonso Rueda, sacó a exposición pública el proyecto y abrió el período de alegaciones para así poder tramitar dicha autorización.
En marzo de 2025, la Xunta publicó la declaración de impacto ambiental y dio el visto bueno al proyecto de construcción de la factoría, pero para poder convertirse en realidad necesitaba obtener la autorización ambiental integrada, conseguir financiación y garantizar una conexión a la red eléctrica de alta tensión.
Tres elementos que no ha logrado después de que, más allá de la Administración autonómica, el proyecto haya ido perdiendo el resto del apoyo político, muy especialmente por parte del Gobierno central.
El BNG pide a la Xunta que deniegue todos los permisos
Por su parte, la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, ha urgido este lunes a la Xunta que deniegue todos los permisos pendientes a la multinacional Altri para evitar de una forma definitiva la instalación de una fábrica de celulosa y fibra textil en el municipio lucense de Palas de Rei.

Durante un acto en Santiago para conmemorar el día de Rosalía, la dirigente del Bloque ha remarcado que en su formación permanecerán “muy vigilantes para que no intenten colarnos por la puerta de atrás la macrocelulosa”.
Para evitar que la planta pueda instalarse, los nacionalistas reclaman al Gobierno gallego que deniegue el informe de evaluación ambiental estratégica, así como los permisos de Augas de Galicia.