Los proyectos de Crujeiras y Flores para la USC: del feminismo a la internacionalización

José Carlos Rodríguez I

Santiago de Compostela (EFE).- La comunidad universitaria afronta este martes la jornada de reflexión tras una intensa campaña en la que las dos candidatas a rectora de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), Rosa Crujeiras y Maite Flores, han expuesto sus diferencias y también han reflexionado sobre el tono, las maneras e incluso los «ataques» que se han producido durante el proceso electoral.

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Tras una primera vuelta con cuatro candidatas y caracterizada por un tono bronco entre los simpatizantes de las dos candidaturas más votadas -Crujeiras obtuvo 985 votos ponderados y Flores 536 votos ponderados-, la próxima votación se producirá mañana, de la que saldrá una nueva rectora por primera vez en los más de 500 años de historia de la Universidad de Santiago de Compostela.

Ambas aspirantes coinciden en la diagnosis y en los retos que tiene que afrontar la USC. Sin embargo, difieren en sus propuestas y en su modelo de universidad.

Universidad «feminista e inclusiva»

La catedrática de Matemáticas Rosa Crujeiras defiende una universidad «feminista e inclusiva, que cuide de las personas, de la lengua, de la cultura y del patrimonio» de Galicia.

«Somos una de las universidades más antiguas de España, pero lo importante es que no se entiende la historia de Galicia sin su universidad. Como universidad ayudamos a crear identidad de país e identidad en las ciudades que habitamos», señala Crujeiras a EFE.

Su candidatura identifica retos como «el relevo generacional, la digitalización o la simplificación administrativa», aunque Crujeiras advierte que «hay que establecer primero los principios rectores y los valores» de la acción de gobierno.

«Insistimos mucho en el valor de la cultura como elemento de transformación, en el valor de la cultura democrática y en el valor de la cultura de la paz, sobre todo con lo que vemos alrededor», asegura.

En cuanto a fortalezas, no duda de la reputación e imagen de la USC tanto en la formación como en la investigación, la transferencia de conocimiento y la divulgación de la cultura, aunque considera que es necesario «posicionarse mejor», empezando por el «reconocimiento de la intensa y enorme actividad investigadora en los ámbitos de las ciencias sociales, jurídicas, humanas y artísticas».

Por otro lado, asegura que está la «amenaza» de la universidad privada y considera que como sociedad «no nos podemos permitir mercantilizar con la educación».

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 06/03/2026.- La catedrática de Matemáticas, Rosa Crujeiras, celebra al quedar primera en la primera vuelta de las elecciones a rectora de la USC el pasado 12 de febrero de 2026. EFE/Lavandeira Jr

Apuesta por la internacionalización

La catedrática de Física, Maite Flores, defiende una universidad que «avance» y que sea referente «tanto nacional como internacional».

«Queremos una universidad de la que nos sintamos orgullosos. Tenemos mucha historia, pero la inercia no es la clave del éxito. El prestigio no es una herencia y corremos el riesgo de que el talento, si no lo tratamos bien, se acabe yendo», asegura la candidata a EFE.

Flores considera que la internacionalización es «la clave» y la entiende «no solo como un programa de movilidad entre el estudiantado o el profesorado», sino como colocar el nombre de la USC en el mundo, con el objetivo de compartir conocimiento y títulos con otras universidades de referencia.

Además de la internacionalización, aboga por la «digitalización»: «Tenemos una administración muy lenta, que aún funciona de forma manual. Hay que actualizar esto y definir protocolos, variables y bases de datos. Automatizar todo esto hará que podamos ser una universidad más ágil y restar burocracia», declara.

Para Flores, la fortaleza de la universidad son «sus integrantes», que, según opina, quieren «un cambio con aires nuevos, no un cambio con aires de vuelta al pasado»

«No ofrecemos una universidad acomodada, sino que avance a buen ritmo y empuje al lado de la sociedad», expone.

Principales diferencias

Ambas candidatas dicen tener identificadas los retos a afrontar, pero con enfoques diferentes. Flores dice afrontar la estrategia de digitalización e internacionalización de forma «integral», además de un «proyecto global para el estudiantado», con un equipo «bien cohesionado, con gente de base de la USC».

«Yo no pregunté a nadie a qué partido vota porque no tenemos una parte política detrás como muchos quieren hacer ver», asegura Flores, que se ha mostrado muy critica con la incorporación de algunos perfiles al equipo de Crujeiras.

Por su parte, la catedrática de Matemáticas afirma que su equipo «no nace anteayer», sino que «lleva trabajando años desde el claustro», con voces «muy diferentes».

«Principalmente nos diferencia el conocimiento profundo de la universidad y la demostrada solvencia de gestión», con «un proyecto para todas y para todos».

«Queremos hacer universidad desde las aulas, desde los centros y no desde los despachos de San Xerome», afirma.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 09/03/2026.- Las candidatas a rectora de la USC, Rosa Crujeiras (i), y Maite Flores (d), junto al periodista y moderador, Ricardo Rodríguez, antes del debate de cara a las elecciones en que una mujer será por primera vez rectora en 500 años de historia de la institución. EFE/ Lavandeira Jr

Una campaña bronca

El cruce de acusaciones, el tono bronco y los bulos y ataques personales durante la campaña han sorprendido a la comunidad universitaria, una imagen que ambas candidatas consideran «muy negativa», puesto que la universidad debería ser la primera en «dar ejemplo».

«Una vez que esto acabe tenemos que hacer una reflexión como universidad y como sociedad de lo que ha ocurrido. Pienso que nunca se debió sacar el debate de lo puramente académico. Yo no lo hice y nuestra candidatura se mantuvo una posición institucional, a pesar de los ataques», declara Crujeiras.

«Al día siguiente de las elecciones todos vamos a estar aquí y por eso deberíamos tener mucho cuidado con cómo nos hablamos y cómo nos tratamos», advierte.

Flores, sin embargo, tiene claro que no se puede poner «en el mismo plano» a quienes generaron el «fango» que a quienes tratan de defenderse del mismo.

«Tenemos que dar ejemplo con nuestro comportamiento. Pienso que nosotros sí que confrontamos dentro del margen académico y que los ataque personales nunca deberían haber ocurrido, porque nos hacemos un flaco favor», declara.

«Si tengo que calificar lo que sentí en ese momento fue decepción y tristeza. No me gusta lo que se trasladó y yo no lo hice. Estamos frente a un punto de inflexión, porque vamos a tener por primera vez una rectora mujer y deberíamos tener las garantías de que va a ser una rectora institucional y académica», concluye. EFE