Santiago de Compostela (EFE).- La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, ha superado este jueves la cuestión de confianza vinculada a la aprobación de los presupuestos para el ejercicio de 2026 y así, gracias al respaldo de los cuatro concejales no adscritos, ha salvado unas cuentas que superan los 148 millones de euros.
La cuestión de confianza ha sido apoyada por los ocho concejales de gobierno -seis del BNG y dos de Compostela Aberta- y por los cuatro ediles no adscritos, mientras que contó con la abstención de los dos concejales del PSOE y el voto en contra de los once ediles del PP.
Según ha explicado el secretario municipal, al “haber más votos a favor que en contra, se entiende otorgada la confianza y aprobados inicialmente los presupuestos”.
Sanmartín agradece el respaldo
La regidora compostelana ha agradecido el respaldo al entender que la no aprobación de la cuestión de confianza solo conllevaría a un retraso de 30 días en la entrada en vigor de las cuentas dada la imposibilidad de presentar una candidatura alternativa al actual gobierno ya que la mayoría progresista de la corporación ya explicitó que no apoyaría un alcalde popular.
Por tanto, según Sanmartín, es de agradecer la “responsabilidad” de los ediles no adscritos dado que un resultado negativo para la cuestión de confianza solo supondría “hacer perder el tiempo” a los compostelanos.
El representante de los no adscritos, Gonzalo Muíños, ha defendido el voto a favor en este pleno como un ejercicio de compromiso y sensatez con los ciudadanos ya que aunque los presupuestos del gobierno local, en su opinión, no son los más adecuados, sí recogen aspectos positivos para la ciudadanía por lo que entienden conveniente “agilizar los tiempos”.
«En política hay veces que hay que tomar la decisión menos mala, hoy es uno de esos días”, ha esgrimido uno de los ediles que fue expulsado del PSOE el pasado año y que criticó la abstención de sus excompañeros al entender que “dilatar los plazos es solo enredar”.
Muíños ha considerado que es momento de “que el reloj comience a correr para que los presupuestos entren en vigor porque lo harán de todas formas”, aunque ha insistido en que dado que el gobierno desoyó las propuestas de su grupo, ahora es el ejecutivo municipal el que “asume toda responsabilidad de estas cuentas”.
Por parte del PSOE, la concejal Marta Abal ha dicho que los socialistas han decidido no apoyar esta moción de confianza porque supondría respaldar un “presupuesto que no responde a las problemáticas fundamentales que tiene esta ciudad”.
Según la socialista, el presentado por el equipo de Goretti Sanmartín es un presupuesto «poco ambicioso» porque las cuentas no son «ni lo ambiciosas ni lo útiles» que la ciudad requiere ya que además suponen un retroceso “en políticas clave para dinamizar la actividad económica”.
Abal ha justificado su abstención en la imposibilidad de respaldar a un gobierno que está “gestionando mal el presente e hipotecando el futuro” de Santiago.
Con todo, el tono más crítico durante el debate plenario ha sido el empleado por el líder de la oposición, Borja Verea (PP), que lamentó que el respaldo a la cuestión de confianza supone persistir en “un gobierno que es una decepción total” y en una alcaldesa “que es un absoluto desastre”.
Por ello, ha lamentado que pese a las críticas reiteradas contra el gobierno bipartito, los concejales no adscritos y del PSOE no hayan retirado su confianza a un equipo “que ya demostró su incapacidad”.
Con este voto, para Verea, “ya no hay más disculpas” y los ediles que no han quitado su apoyo a la alcaldesa han pasado “de cómplices a culpables” al permitir “que continúe este circo”.
El PP pide cambio
El líder del PP compostelano ha vuelto a reivindicarse como alternativa a la actual alcaldesa y ha pedido “una oportunidad para cambiar el rumbo de esta ciudad” aunque, ha señalado, que de no dársela los compañeros de corporación, lo harán los ciudadanos en las urnas en las próximas elecciones.
Verea ha lamentado que se haya desaprovechado la oportunidad de contar con “30 días para que Santiago cambie de alcalde” y se abran “las puertas y las ventanas a un nuevo gobierno”.
Durante su intervención, ha pedido “formalmente” el apoyo para cambiar el rumbo del ayuntamiento de Santiago y ha recordado que él “desde el minuto uno” quiere ser alcalde de la ciudad.
“Claro que queremos ser alternativa desde el minuto uno y lo decimos en un debate de cuestión de confianza”, ha zanjado Verea que incidió en solicitar el apoyo del PSOE ya que cree que “muchos votantes socialistas” lo prefieren a él de alcalde y no a Goretti Sanmartín.