El conselleiro de Hacienda, Miguel Corgos durante su intervención en el pleno del Parlamento, hoy martes en Santiago de Compostela. EFE/Lavandeira jr

El pleno del Parlamento gallego aprueba la reforma para poder bonificar la compra de material escolar en efectivo

Santiago de Compostela (EFE).- El pleno del Parlamento ha aprobado este martes sin votos en contra, y con la abstención del único diputado del grupo mixto, la reforma para poder bonificar la compra de material escolar que haya sido adquirido con dinero en efectivo, y no solo mediante pago electrónico.

El conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, ha avanzado que la intención de la Xunta es «darle continuidad en los años sucesivos» a esta rebaja fiscal, que se ha iniciado este año tras incluirla en la ley de acompañamiento de los presupuestos, aunque el pago en efectivo se permitirá solo en este ejercicio de manera «excepcional».

La oposición ha coincidido en hablar de «chapuza» por parte de la Xunta que cometió «un error» al anunciar los requisitos para la bonificación y, aunque ha apoyado la «corrección» que se hace ahora, ha reclamado ir «al fondo de la cuestión» y establecer medidas para garantizar la educación pública, como recuperar la gratuidad de los libros de texto que estableció el Gobierno bipartito.

Una joven busca material escolar.
Una joven busca material escolar. EFE/Luis Tejido

Corgos ha intervenido en el pleno del Parlamento para justificar la reforma de la ley, dado que no incluía para beneficiarse de la bonificación las compras hechas con pago con dinero en efectivo, algo que se corrige con un nuevo proyecto legislativo que todos los partidos han aceptado realizar por el trámite de urgencia.

En vigor antes de la declaración de la renta

De esta manera, entrará en vigor antes de la campaña de la declaración de la renta que empieza el 1 de abril y con carácter retroactivo, para que puedan acogerse las familias que realizaron compras entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 2025.

La reforma se hace a través de un proyecto de ley de medida excepcional de carácter fiscal que tiene un artículo único en el que figura que para la justificación de los gastos en material escolar «de manera excepcional, en el año 2025 serán también admisibles las cantidades satisfechas mediante entregas de dinero de curso legal».

El titular de Facenda ha justificado que esta modificación se hace «con la finalidad de no perjudicar a las personas que realizaron el pago con dinero por desconocer de buena fe que no se iba a admitir este tipo de pago».

Tanto el BNG, como el PSdeG y el grupo mixto, han apoyado su tramitación por el trámite urgente de lectura única para no perjudicar a las familias, pero el único diputado de Democracia Ourensana, Armando Ojea, ha decidido abstenerse a la hora de aprobar la ley para reclamar a la Xunta que la próxima vez tenga «más previsión».

Para la diputada del BNG Noa Presas el «debate de fondo» no es «arreglar esta chapuza», sino si tiene sentido que los libros escolares, que «no son un objeto de lujo», se sometan a una desgravación fiscal, y ha instado a la Xunta a recuperar la gratuidad de estos libros, en lugar de «recortar derechos y después dar una limosna».

A su juicio, esta rebaja fiscal supone un «alivio escaso e insuficiente» para las familias, que tienen que gastar entre 200 y 250 euros como mínimo y no reciben la ayuda hasta muchos meses después «en diferido».

El diputado del PSdeG Aitor Bouza ha considerado que con esta reforma la Xunta está reconociendo «de facto que cometió un error» y «no hizo sus deberes», algo que ahora quiere corregir tras la «reivindicación social» de las familias afectadas y de los grupos de la oposición.

Así que los socialistas han votado a favor «no para enmendar esa chapuza, sino por todas esas familias que no pueden quedar desamparadas» por la «mala gestión» de la Xunta, ha explicado.

El portavoz parlamentario del PPdeG Alberto Pazos ha defendido la legalidad de la reforma y ha replicado a las críticas de BNG y PSdeG calificándolos de «matrimonio Van Gaal de la política gallega» porque siempre ven «todo negativo, nunca positivo», o de ser unos «Grinch» por su «incapacidad» para estar de acuerdo con nada de lo que hace la Xunta.

Una joven busca material escolar.
Una joven busca material escolar. EFE/Luis Tejido

«Son ustedes la amargura personificada, hagánselo mirar. ¡Alegría, disfruten de la vida, que no todo esto es un valle de lágrimas!», les ha exhortado.

Beneficiar a unas 60.000 familias

La desgravación por la compra de material escolar tiene el objetivo de beneficiar a unas 60.000 familias, con un ahorro conjunto de 6,5 millones de euros.

La Xunta estableció una deducción del 15 % en la cuota autonómica del IRPF para 2026, con carácter retroactivo para incluir los gastos de la vuelta al colegio del actual curso escolar, hasta un máximo de 105 euros por hijo matriculado.

Las personas beneficiarias deberán tener una renta per cápita de la unidad familiar de hasta 30.000 euros y la deducción es incompatible con las becas concedidas para estos mismos gastos.