Pérez Touriño: «La soberanía de los Estados nación es una idea decimonónica»

Santiago de Compostela (EFE).- «La soberanía de los Estados nación es una idea realmente decimonónica», ha afirmado este lunes el expresidente de la Xunta Emilio Pérez Touriño, que ha presentado en Santiago su libro «El horizonte europeo. Estado nación y socialdemocracia de la época dorada de la pandemia», un alegato «europeísta» en contra de los discursos totalitaristas.


Durante la presentación de su libro, Pérez Touriño ha asegurado que no existen alternativas por parte de cada Estado para resolver los problemas y afrontar los retos del futuro en un mundo superado por la «globalización» y «la mundalización de las economías».


Por ello, ha abogado por una Europa «unida», que puede y «debe ser un referente» en el marco de confrontación actual entre las autocracias y el totalitarismo y el mantenimiento de las democracias, la cohesión social y las libertades.


Pérez Touriño ha presentado en el Centro de Estudos Avanzados de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) un ensayo en el que relaciona las tres grandes crisis globales que hemos vivido a lo largo del siglo XXI y la respuesta «determinante» de la Unión Europea en las soluciones que se le han dado a cada una de ellas.


El expresidente de la Xunta ha mencionado la crisis de la gran recesión, entre 2008 y 2012, una crisis de deuda soberana de los Estados que formaban parte de la UE; la crisis provocada por la pandemia de la covid-19; y la crisis que ha tenido lugar a consecuencia de la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

La recesión económica


Respecto a la crisis financiera de 2008, ha afirmado que estuvo a punto de «derribar los muros del euro», ya que los países miembros de la UE fueron «incapaces» individualmente de darle una salida a una crisis «sistémica».


En este sentido ha señalado la «abrumadora» respuesta continental y la toma de posición del Banco Central Europeo, que se saltó «las normas fundacionales» del mismo para avanzar en una cierta «supranacionalización», al asumir por completo las deudas soberanas de los distintos países miembros.


«En aquel momento, la contradicción entre las limitaciones del espacio europeo y las debilidades de los Estados nación, también limitados por la globalización, demostraron que la Unión Europea no tenía los instrumentos necesarios ni la fortaleza necesaria para afrontar crisis tan importantes», ha destacado.

La crisis de la covid-19


Respecto a la crisis de la covid-19, Pérez Touriño ha declarado que la respuesta ante la «devastación sanitaria, económica y social» estuvo de nuevo en manos de la UE, ante unos Estados nación «impotentes».


Según ha expresado, la absorción de la deuda emitida por los países miembros facilitó «el inmenso gasto público desarrollado por cada Estado», unido a que la UE aportó «la liquidez necesaria a las economías nacionales» y garantizó el crédito.


«Sin el papel del Banco Central Europeo (BCE) no podríamos recuperar y sostener la economía de cada país», ha reconocido.


El expresidente de la Xunta ha señalado la decisión «histórica» en este sentido de emitir por primera vez «deuda mancomunada, emitida por la propia Unión Europea», que es la que permite financiar «la gran palanca de recuperación», los 750 mil millones de euros de los Fondos Next Generation.


Para Pérez Touriño, estos fondos no sirvieron solo para «permitir el crecimiento del gasto público necesario para paliar los efectos sociales de la pandemia», sino que plantean un nuevo modelo económico europeo en línea con la transición energética y ecológica, la lucha contra el cambio climático o la transición digital.


España, que recibe 140 mil millones de estos fondos debe, según ha expresado, «aplicar con inteligencia los objetivos fijados por la UE» y alinearse fiscalmente con los países miembros para acabar con los desequilibrios.

La guerra de Ucrania


En cuando a la crisis derivada de la guerra en Ucrania, ha destacado la «ruptura del orden geopolítico global», que, de nuevo, requiere una respuesta «conjunta» de la Unión Europea.


«La respuesta no se ha dado desde cada Estado. Ha sido una respuesta común, compartida y relativamente ágil y rápida», ha declarado.


Además ha permitido, según ha dicho, recobrar «cierta identidad europea» y convertir a Europa en «un actor relativamente relevante en el escenario global de la crisis».


Sin embargo, no ha obviado las «debilidades» que también se han puesto de relieve, como «la fragilidad estratégica» y la falta de autonomía de la UE «en el terreno militar y defensivo» y también en términos económicos, ya que sigue dependiendo de la alianza atlántica y, en última instancia, de los Estados Unidos.


En definitiva, en su libro, editado por USC editora, el extitular de la Xunta ha resumido que la crisis climática, la digitalización de las economías y de las sociedades, los movimientos migratorios, el mestizaje cultural o la regularización de los mercados financieros internacionales son retos en los que la Unión Europea debe actuar «unida» y con unos objetivos «comunes».


Durante la presentación del libro, el autor ha estado acompañado por el rector de la USC, Antonio López, y el editor de publicaciones de la USC Juan L. Blanco Valdés. EFE


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