Palma (EFE).- Las ayudas del Gobierno central para paliar los efectos de la guerra en Irán en sectores como el transporte, el primario o el turístico en Baleares tendrán un impacto superior a los 70 millones de euros, a lo que se suman medidas como la extensión del bono eléctrico o la prórroga de contratos de alquiler, que afectará a unos 24.000 arrendamientos en las islas.
Así lo ha detallado este lunes la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, en declaraciones a la prensa tras una reunión con el delegado del Gobierno en las islas, así como representantes patronales y sindicales, para analizar las ayudas estatales por el conflicto en Irán.
En su intervención, Sánchez ha defendido el paquete de medidas aprobado el viernes por el ejecutivo nacional ante el impacto económico de la guerra internacional, que ha calificado de «situación de emergencia».
La secretaria estatal ha apelado a la unidad de las administraciones, las empresas y los sindicatos para afrontar sus efectos en los sectores productivos de Baleares, especialmente a las puertas de la Semana Santa y, con ella, el arranque de la temporada turística.
Sánchez ha subrayado que el decreto ley estatal moviliza 5.000 millones de euros a través de 80 medidas que beneficiarán a más de 20 millones de familias y otras tantas empresas en el país, con actuaciones como rebajas fiscales y ayudas directas en carburantes y energía, así como otras vinculadas a la transición energética.
Pide más implicación del Govern
Además, ha defendido que estas iniciativas buscan contener el aumento del coste de la vida y dar estabilidad a las empresas en un contexto internacional adverso, al tiempo que ha reclamado una mayor implicación del Govern balear en la aplicación de medidas sociales y económicas ante la actual situación de incertidumbre.
En relación con la próxima temporada turística, ha reiterado que la regulación de la oferta corresponde a las comunidades autónomas y ha señalado que Baleares ha sido «pionera» en medidas como la limitación de plazas, la regulación del alquiler turístico o las condiciones laborales.
En esta línea, la secretaria de Estado de Turismo ha instado a mantener ese papel de referencia para garantizar un crecimiento equilibrado del sector en las islas y en el país.

Preguntada sobre otros encuentros con otras comunidades para abordar el efecto de las ayudas estatales, ha comentado que su departamento mantiene contactos con instituciones y agentes turísticos a nivel nacional e internacional para hacer seguimiento del impacto de la crisis.
Como ha reconocido, también confía en que las medidas adoptadas por el ejecutivo de Pedro Sánchez contribuyan a evitar un aumento de precios que perjudique tanto a los ciudadanos como a la actividad empresarial.
La economía balear y los ciudadanos sufren
Por su parte, el delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, ha advertido del impacto económico que la guerra en Irán está teniendo ya en la comunidad y ha reclamado una respuesta «urgente» del Govern para complementar las medidas aprobadas por el ejecutivo central ante una situación que ve «muy grave».
Tras la reunión, sobre la guerra «ilegal» e «injusta» en Irán, ha lamentado que esté provocando un encarecimiento de la energía y daños en infraestructuras críticas que repercuten en la economía global y, de forma directa, en territorios dependientes del exterior como Baleares.
El delegado ha destacado la importancia del paquete estatal de ayudas de 5.000 millones de euros aprobado por el Gobierno, ha instado al Govern a adoptar medidas propias para reforzar el escudo social y a proteger tanto a las familias como al tejido productivo.
«La economía de Baleares y la ciudadanía están sufriendo ya», ha enfatizado el dirigente, que ha instado a PP y Vox a respaldar los decretos estatales, sobre todo los dirigidos a contener la crisis de vivienda.